Cunha apela decisión que lo convirtió en acusado ante la Corte Suprema.
Los abogados del suspendido presidente de la Cámara señalan "oscuridad, duda y contradicción" en la decisión del Supremo Tribunal Federal, tomada en marzo, y piden que se rechacen íntegramente las acusaciones presentadas por el Ministerio Público; según Rodrigo Janot, Eduardo Cunha recibió US$5 millones para facilitar la contratación de dos buques-sonda por Petrobras, en el ámbito de las investigaciones Lava Jato.
Michèlle Canes, reportera de Agência Brasil - La defensa del suspendido presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha (PMDB-RJ), interpuso un recurso de apelación ante el Supremo Tribunal Federal (STF) contra la decisión del Tribunal de aceptar los cargos contra el diputado. La decisión del STF de imputar a Cunha en las investigaciones de la Operación Lava Jato se tomó en marzo. En el recurso presentado el martes (17), los abogados señalan que la decisión del STF contiene "oscuridad, duda y contradicción" y solicitan que se rechacen en su totalidad los cargos presentados por la Procuraduría General de la República (PGR).
Según la defensa, los hechos narrados en la decisión del tribunal no corresponden a la tipificación penal descrita en el escrito de acusación, que es corrupción pasiva. La defensa también alega que la Fiscalía General de la República incluyó hechos de 2011 como ocurridos en 2006 y 2007.
Quedó muy claro que la narrativa se construyó deliberadamente de manera confusa —al no especificar con la precisión necesaria cuándo, dónde y cómo habrían ocurrido los supuestos hechos típicos—, con el objetivo de encubrir la manifiesta falta de elementos probatorios pertinentes a cada tipo de delito. Este defecto, no considerado durante el juicio, generó una flagrante contradicción en la sentencia —argumenta la defensa—.
En marzo de este año, el Supremo Tribunal Federal (STF) decidió abrir un proceso penal contra el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha (PMDB-RJ), y la exdiputada federal y actual alcaldesa de Rio Bonito (RJ), Solange Almeida, por delitos de corrupción. Con esta decisión, Cunha se convirtió en el primer imputado en las investigaciones de la Operación Lava Jato que se tramitan en el Tribunal. La votación duró dos días y la decisión fue unánime respecto a las acusaciones contra Cunha.
Según una denuncia presentada por el Procurador General de la República, Rodrigo Janot, Cunha recibió US$5 millones para facilitar la contratación de dos buques de perforación del astillero Samsung Heavy Industries en 2006 y 2007. El acuerdo se habría cerrado sin licitación y con la intermediación del empresario Fernando Soares, conocido como Fernando Baiano, y el exdirector del Área Internacional de Petrobras, Nestor Cerveró. El caso se destapó tras un acuerdo de culpabilidad firmado por Júlio Camargo, exconsultor de la empresa Toyo Setal. Camargo también habría participado en el acuerdo y recibido US$40,3 millones de Samsung Heavy Industries para formalizar el contrato.