Un diputado del PL utilizó a familiares en un plan para malversar fondos de enmiendas parlamentarias, dice la Policía Federal.
Según la Policía Federal, Bosco Costa utilizaba las cuentas bancarias de familiares que, además de recibir y ocultar los fondos, también participaban del esquema.
247 - La investigación de la Policía Federal (PF) que destapó un supuesto esquema de venta de enmiendas parlamentarias que involucraba a representantes del Partido Liberal (PL) ya ha generado cargos por parte de la Procuraduría General de la República (PGR) contra Bosco Costa (PL-SE), Josimar Maranhãozinho (PL-MA) y Pastor Gil (PL-MA). Según la PF, el diputado Bosco Costa utilizó a su esposa e hijo para ocultar y transferir los fondos malversados. El esquema presuntamente desvió parte de las enmiendas que debían destinarse a la salud en el municipio de São José de Ribamar, Maranhão, con sobornos estimados en el 25% del monto asignado a la región.
Según la columna del periodista Camila Bomfim, de g1, la investigación reveló que, para ocultar el dinero obtenido ilegalmente, Bosco Costa utilizó la cuenta bancaria de su esposa, Maria Rivandete de Andrade, y la participación de su hijo, Thales Andrade Costa, quien, además de recibir y ocultar los fondos, también participó activamente en las negociaciones ilícitas.
"Con estos elementos, fue posible identificar un subnúcleo criminal dedicado al lavado de dinero, integrado por familiares del congresista", destaca un extracto del informe de la Policía Federal, según el informe. El hijo de Bosco Costa, Thales, ya ha sido imputado por la Fiscalía General de la República, al igual que el propio congresista. Sin embargo, la esposa de Bosco Costa no fue incluida en la acusación porque, según la Fiscalía General de la República, no existen pruebas de que tuviera conocimiento de las transacciones ilícitas.
La investigación identificó transferencias bancarias que indicaban el movimiento de fondos de origen dudoso. Entre las declaraciones analizadas por la Policía Federal, un pago de R$40 realizado en diciembre de 2020 y otro de R$25 transferido por la empresa Joas Consultoria, vinculada a Josimar Maranhãozinho, líder de la trama, refuerzan la sospecha de corrupción y blanqueo de capitales.
En los próximos días, la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) decidirá si los tres diputados serán imputados en el caso. La acusación es de "comercialización de enmiendas parlamentarias", en la que también se alega la participación de usureros y cabilderos.

