Es cobarde: no hay debates, hace campaña sólo online y en medios pro-Bolsonaro.
"Caminamos como ganado hacia el matadero de la democracia y la civilidad, sin posibilidad de salir pronto del agujero en el que nos hemos metido", afirma el periodista Ricardo Kotscho.
247 Con una ventaja de 16 puntos sobre Haddad en la primera encuesta de Datafolha de la segunda vuelta (58 a 42), Bolsonaro hizo lo que ya se esperaba: se refugió en su búnker de Barra da Tijuca, afirma el periodista Ricardo Kotscho. Desde allí, ataca y se esconde en las redes sociales, armado con un certificado médico que le impide asistir a los debates y salir a la calle a dar la cara. Se pasa el día enviando mensajes al electorado distinguido por Twitter, como hace Donald Trump, que luego son ampliamente reproducidos en los medios pro-Bolsonaro, sin debates ni puntos de vista opuestos, añade.
El periodista lanzó una advertencia: "Estamos marchando como ganado hacia el matadero de la democracia y la civilidad, sin posibilidad de salir pronto del agujero en el que nos hemos metido".
Solo un acontecimiento excepcional e inesperado podría obrar el milagro de transferir votos de Bolsonaro a Haddad. Si el capitán retirado del Ejército y su compañero de fórmula, el general Mourão, dejan de soltar disparates monumentales y no hacen nada más, los militares volverán al poder a través de las urnas en 2019, continúa.
Lea el texto completo en La cesta de Kotscho