Las elecciones de 2026 reavivan la batalla política por el control del Senado.
La carrera por el Senado promete ser uno de los elementos más decisivos de la política brasileña en 2026.
247 - La contienda por los escaños en el Senado en 2026 ha comenzado a transformar el panorama político nacional y a guiar las estrategias de los principales partidos. La contienda, considerada crucial por el PT (Partido de los Trabajadores) para garantizar la gobernabilidad en un posible segundo mandato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, también se ha convertido en una prioridad para la derecha, especialmente para los aliados del expresidente Jair Bolsonaro. Para ambos partidos, la composición del Senado será crucial para el rumbo del país a partir de 2027.
Según información publicada originalmente por El GloboEl comité ejecutivo nacional del PT aprobó directrices que sitúan al Senado en el centro de su estrategia electoral. El partido considera que el Senado será crucial para la aprobación de reformas estructurales, por lo que ha iniciado conversaciones con el PSB, el MDB, el PSD y el PDT en busca de alianzas a nivel estatal. Donde haya candidatos competitivos, el partido pretende presentar sus propios candidatos; en otros estados, está negociando apoyos cruzados.
Entre los partidarios de Bolsonaro, la apuesta por el Senado está directamente relacionada con el enfrentamiento con el Supremo Tribunal Federal. Este discurso cobró fuerza tras una decisión del ministro Gilmar Mendes —posteriormente revocada tras un acuerdo con el propio Senado— que restringió las solicitudes de impeachment contra ministros del STF. Para los aliados de Bolsonaro, elegir senadores afines a la derecha sería una forma de presionar a la Corte y bloquear decisiones consideradas abusivas por este grupo.
En Rio Grande do Sul, la izquierda logró avanzar antes que en otros estados. El PT y el PSOL formaron una alianza para presentar a Paulo Pimenta y Manuela D'Ávila para los dos escaños que quedarán vacantes con la jubilación de Paulo Paim (PT) y el fin del mandato del senador Luiz Carlos Heinze (PP). Pimenta cobró notoriedad al dirigir el ministerio extraordinario creado durante la crisis de las inundaciones de 2024, mientras que Manuela intenta recuperar fuerza electoral tras su candidatura a la alcaldía de Porto Alegre en 2020.
El panorama político estatal también depende de las elecciones a gobernador. Se espera que el PT (Partido de los Trabajadores) nomine a Edegar Pretto, quien busca atraer a la excongresista Juliana Brizola (PDT) a su fórmula. Las encuestas la muestran técnicamente empatada con Pretto y el congresista Luciano Zucco (PL), quien representa a los partidarios locales de Bolsonaro. Por el lado del gobierno, el gobernador Eduardo Leite (PSD) muestra su apoyo a su vicepresidente, Gabriel Souza (MDB), pero su nombre sigue siendo considerado para el Senado si sus ambiciones nacionales no se materializan.
En Bahía, el panorama es más turbulento. El PT (Partido de los Trabajadores) considera presentar una candidatura conjunta al Senado con Jaques Wagner y el ministro de la Casa Civil, Rui Costa, pero el acuerdo se ve obstaculizado por los intereses del PSD (Partido Socialdemócrata). El senador Ângelo Coronel, quien busca la reelección, ya advirtió que el partido no aceptará perder terreno. "Nuestro partido forma parte de la base del gobierno de Lula y no tenemos intención de hacer ningún cambio, a menos que nos expulsen de una posible unión", declaró. Según él, no tendría sentido que el PSD quedara fuera de una candidatura mayoritaria.
Si el PT insiste en una candidatura dual, el PSD amenaza con apoyar al exalcalde ACM Neto (União), precandidato a gobernador del estado contra Jerônimo Rodrigues (PT). Esta medida podría transformar por completo el panorama político de Bahía para 2026.
En Pernambuco, la prioridad del PT es asegurar la reelección del senador Humberto Costa. El partido también evalúa su posición en la contienda por la gobernación del estado, que podría ser con João Campos (PSB) o la gobernadora Raquel Lyra (PSD). El segundo escaño en el Senado será objeto de negociación con el PSD, el PSB y el PSOL. Para el diputado Carlos Veras, presidente estatal del PT, las elecciones al Senado serán cruciales para enfrentar a la extrema derecha. "Las elecciones al Senado son importantes para frenar a la extrema derecha, que pretende destituir a un ministro de la Corte Suprema y dar libertad a los golpistas", declaró.
Minas Gerais se considera uno de los principales bastiones del PT. Lula intenta convencer al senador Rodrigo Pacheco (PSD) para que se postule a gobernador del estado, aunque sigue negando públicamente esta posibilidad. Para el Senado, el nombre más fuerte entre los petistas es Marília Campos, alcaldesa de Contagem, quien parece tener buenas perspectivas en las encuestas recientes. El ministro Alexandre Silveira (PSD) también está siendo considerado, dependiendo de las maniobras políticas para la gobernación. Otros nombres, como el exalcalde Alexandre Kalil (PDT), el presidente de la Asamblea Tadeu Leite (MDB) y el exsenador Clésio Andrade (PSB), también están en la mira.
En São Paulo, el resultado depende de los movimientos de la derecha y del futuro de Geraldo Alckmin y Fernando Haddad, ambos considerados posibles candidatos al Senado o al gobierno estatal. Una facción dentro del PT (Partido de los Trabajadores) argumenta que la candidatura de Simone Tebet (MDB) podría ampliar el abanico de alianzas, pero la incertidumbre en torno a la posición del MDB en São Paulo obstaculiza el avance de las negociaciones.
En Río de Janeiro, la izquierda aún no ha encontrado un candidato de consenso. Las precandidaturas de Alessandro Molon (PSB) y Benedita da Silva (PT) perdieron impulso tras el megaoperativo policial que dejó 122 muertos y recibió un importante apoyo popular. Molon, quien presidía el PSB en Río de Janeiro, se asoció con la ADPF das Favelas (Argumento de Descumprimento de Preceito Fundamental das Favelas) en el STF (Supremo Tribunal Federal), que cuestiona la letalidad policial en el estado. Benedita, por otro lado, enfrentó críticas por sus discursos críticos con el operativo en la Cámara de Diputados.
Con escenarios marcados por alianzas frágiles, disputas internas y presiones de ambos espectros ideológicos, la carrera por el Senado promete ser uno de los elementos más decisivos de la política brasileña en 2026, y podría definir no sólo el rumbo de las reformas en el Congreso, sino también la relación entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial en los próximos años.


