En defensa de Haddad: Brasil, un país feliz y soberano para todos.
«Fernando Haddad, profesor y economista, fue elegido uno de los mejores alcaldes del mundo cuando asumió el cargo en la ciudad más grande de Brasil, São Paulo, y fue reconocido como Ministro de Educación por expandir las universidades a zonas pobres para reducir la abismal brecha social. Encarna los principios y cumple con todos los requisitos para reconstruir la paz en Brasil», afirman José Graziano da Silva, ex Ministro Especial para la Seguridad Alimentaria y la Lucha contra el Hambre en Brasil, y Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, en El País.
247 A pocos días de la segunda vuelta electoral, debemos plantearnos la siguiente pregunta: ¿qué futuro le espera al país a partir del 1 de enero? Para responderla, los votantes deben discernir cuál de las opciones es la mejor según las encuestas, afirman José Graziano da Silva, exministro especial de Seguridad Alimentaria y Lucha contra el Hambre en Brasil, y Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y miembro de la Alianza para la Seguridad Alimentaria y la Paz de la FAO. Su texto fue publicado en el diario El País.
“Esta votación enfrenta a dos candidatos con visiones del mundo diametralmente opuestas. Mientras que uno asume el conservadurismo como doctrina —como señaló uno de sus colaboradores más cercanos en un artículo reciente— el ideal progresista brasileño, en el que 'las leyes deben crearse para hacer justicia y lograr la igualdad social siempre que sea posible y en todos los aspectos', ha llegado a su fin, el otro utiliza la promoción de la educación y el fomento del empleo formal como sus principales armas”, afirman.
En el texto, ambos autores destacan que "Fernando Haddad, profesor y economista, fue elegido uno de los mejores alcaldes del mundo cuando asumió el cargo en la ciudad más grande de Brasil, São Paulo, y fue reconocido como Ministro de Educación por multiplicar las universidades en zonas pobres para reducir la abismal brecha social. Encarna los principios y cumple con todos los requisitos para reconstruir la paz en Brasil".
En São Paulo, Haddad replicó a nivel local la exitosa experiencia nacional del programa Hambre Cero mediante la aprobación de una ley municipal que vincula la compra de productos de la agricultura familiar con la provisión de comidas escolares en la ciudad. Además, introdujo una importante innovación: los productos deben ser agroecológicos, priorizando la producción sostenible, sin químicos y acordes con un mundo que hoy exige el uso adecuado de los recursos escasos. Los dos pilares fundamentales de su programa, la educación de calidad y el empleo, son ampliamente reconocidos como requisitos esenciales para la paz y el desarrollo del país.
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