Comprenda la Enmienda de Seguridad y el plan para unificar la lucha contra el crimen.
La propuesta del gobierno crea una base constitucional para el SUSP (Sistema Unificado de Seguridad Pública), amplía la integración entre las fuerzas policiales y garantiza recursos permanentes para la seguridad pública.
247 - En abril de 2025, el gobierno brasileño presentó al Congreso Nacional el Proyecto de Enmienda Constitucional (PEC) sobre Seguridad Pública, con el objetivo de modernizar e integrar las fuerzas de seguridad en todo el país. La iniciativa contempla la estandarización de datos, una financiación estable y la coordinación entre los niveles federal, estatal y municipal en la lucha contra la delincuencia.
La propuesta busca incorporar el Sistema Único de Seguridad Pública (SUSP), creado por ley en 2018, a la Constitución. El modelo pretende brindar estabilidad institucional y proteger el sistema contra cambios políticos a corto plazo, inspirándose en estructuras como el Sistema Único de Salud (SUS) y el Sistema Nacional de Educación (SNE). El objetivo es crear, en palabras del gobierno, «un SUS para combatir la delincuencia».
Integración y estandarización nacional
La enmienda constitucional propuesta modifica cinco artículos de la Constitución —21, 22, 23, 24 y 144— para consolidar un modelo unificado de seguridad pública, preservando al mismo tiempo la autonomía de los estados y municipios. El gobierno federal definirá las directrices generales para la política nacional, incluyendo el sistema penitenciario.
Según el texto, la propuesta no centraliza el control de las fuerzas policiales, sino que estandariza protocolos, registros y bases de datos. Actualmente, el país opera de forma fragmentada, con 27 sistemas distintos para informes de incidentes y antecedentes penales, lo que dificulta la coordinación de las políticas públicas.
Financiación y control social
Otro punto clave es la creación de mecanismos de financiación permanentes. La enmienda constitucional propuesta consagra el Fondo Nacional de Seguridad Pública (FNSP) y el Fondo Nacional Penitenciario (Funpen), garantizando transferencias continuas y prohibiendo la retención de fondos.
También está prevista la creación del Consejo Nacional de Seguridad Pública y Defensa Social, integrado por representantes del gobierno y de la sociedad civil, encargado de supervisar y deliberar sobre las políticas del sector.
Estructura de las fuerzas policiales
La propuesta mantiene la división actual entre las fuerzas policiales judiciales —policía federal y civil— y las fuerzas policiales uniformadas —policía militar y de carreteras—. La Policía Federal de Carreteras (PRF) desempeñará funciones policiales uniformadas no solo en carreteras, sino también en ferrocarriles y vías navegables federales, y podría cambiar su nombre a Policía Federal de Carreteras. La Policía Federal tendrá facultades ampliadas para actuar contra los delitos ambientales y las organizaciones criminales con repercusiones nacionales o internacionales.
Los guardias municipales, a su vez, están incluidos en la lista de organismos de seguridad pública, con la facultad de realizar detenciones en flagrante delito y actuar en materia de seguridad urbana, bajo la supervisión del Ministerio Público.
Resultados y ejemplos recientes
El gobierno cita la Operación Carbono Oculto, lanzada en agosto, como ejemplo de cooperación exitosa entre diferentes instituciones. Esta operación, considerada la mayor del país contra el crimen organizado, desarticuló una red de fraude y lavado de dinero en el sector de los combustibles, con órdenes de allanamiento ejecutadas en ocho estados.
Según el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Ricardo Lewandowski, la operación ejemplifica la eficacia del modelo que el gobierno pretende consolidar con la propuesta de reforma constitucional. “Este es el germen de lo que queremos crear con la reforma constitucional de Seguridad Pública. Queremos integrar fuerzas federales, estatales e incluso municipales para enfrentar este flagelo, esta verdadera patología que es el crimen en todas sus formas, pero especialmente el crimen organizado”, afirmó el ministro.
Contexto y próximos pasos
La propuesta fue aprobada por la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara de Diputados el 15 de julio y aún está pendiente de votación en las sesiones plenarias tanto de la Cámara como del Senado.
El martes pasado (28), un operativo policial en Río de Janeiro que dejó 121 muertos puso de manifiesto la urgencia de la integración entre las fuerzas del orden. El Gobierno Federal anunció la creación de una oficina de emergencia en el estado para coordinar las acciones de lucha contra el crimen organizado.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva destacó en sus redes sociales que la aprobación del PEC (Propuesta de Enmienda Constitucional) es esencial para consolidar esta estrategia: “Con la aprobación del PEC de Seguridad, que hemos enviado al Congreso, garantizaremos que las diferentes fuerzas policiales actúen conjuntamente para enfrentar a las facciones criminales”.
El gobierno espera que, con la aprobación de la enmienda constitucional, las operaciones integradas como la Operación Hidden Carbon se conviertan en la norma, y no en la excepción, en la lucha contra el crimen organizado en Brasil.



