Entender cómo funciona la OPEP+ y los beneficios para Brasil de unirse al grupo
El país se suma a otros grandes productores y gana visibilidad en las negociaciones petroleras internacionales.
247 - Brasil aceptó el martes (18) la invitación para unirse a la OPEP+, según se anunció tras una reunión del Consejo Nacional de Política Energética (CNPE). Su incorporación al bloque, compuesto por los mayores productores de petróleo del mundo, abre nuevas oportunidades para el país en el mercado global, fortaleciendo su posición y aumentando su influencia en las negociaciones sobre la producción y los precios del petróleo. La información proviene de El Globo.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se creó en 1960 para coordinar las políticas de producción y venta de petróleo entre sus miembros, influyendo así en los precios globales. Originalmente compuesta por cinco países —Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela—, la organización ha crecido con los años, con la incorporación de países como Libia (1962), Emiratos Árabes Unidos (1967), Argelia (1969), Nigeria (1971), Gabón (1975), Angola (2007), Guinea Ecuatorial (2017) y Congo (2018). Actualmente, la OPEP cuenta con 13 miembros, que representan el 30 % de la producción mundial de petróleo y más del 60 % de las exportaciones mundiales.
En 2016, ante los bajos precios del petróleo, la OPEP unió fuerzas con otros grandes productores no miembros, formando la OPEP+. Este nuevo grupo, compuesto por 23 países, es responsable de aproximadamente el 40 % de la producción mundial de petróleo, y Rusia, un miembro clave, desempeña un papel destacado en la organización. Con la adhesión de Brasil, el país se une a este selecto grupo de grandes productores, aunque no tiene derecho a voto en las decisiones de la OPEP.
Brasil es uno de los diez mayores exportadores de petróleo del mundo, y su ingreso al bloque refuerza aún más su papel como proveedor global. Petrobras, el mayor productor nacional de petróleo, tiene una estructura de capital mixta, lo que podría dificultar la coordinación directa con otros países miembros de la OPEP+ para ajustes rápidos de producción. Aun así, unirse a la organización ofrece a Brasil una mayor visibilidad en el escenario internacional.


