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Ricardo Salles es imputado en un caso de corrupción y crimen organizado relacionado con exportaciones ilegales de madera.

Según la denuncia presentada por la Fiscalía Federal, las investigaciones apuntan a la existencia de un "grave plan para facilitar el contrabando de productos forestales".

Ricardo Salles es acusado de corrupción y organización criminal en acciones relacionadas con exportaciones ilegales de madera (Foto: Reproducción/Twitter)

247 - El exministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles (PL-SP), actualmente diputado federal, ha sido formalmente imputado y acusado en una demanda presentada por la Corte Federal. Esta demanda busca investigar un esquema ilegal de exportación de madera. Asimismo, el expresidente del Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama), Eduardo Bim, y otros funcionarios públicos también han sido imputados por la Fiscalía Federal (MPF) en el mismo contexto, según un informe de [nombre de la fuente faltante]. g1Según la denuncia presentada por la Fiscalía Federal, la investigación revela la existencia de un “complejo esquema que facilitaba el contrabando de productos forestales”, en el que presuntamente participó el exministro Ricardo Salles, junto con funcionarios públicos e individuos del sector maderero.

La acusación señaló una serie de casos en los que se confiscó madera de origen brasileño en Estados Unidos por falta de la documentación de exportación adecuada. Según las investigaciones, en respuesta a estas incautaciones, varias empresas vinculadas al sector maderero solicitaron asistencia a dos funcionarios del IBAMA (Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables), incluido el superintendente de la agencia en el estado de Pará.

La Fiscalía Federal de Brasil (MPF) alega que empleados del IBAMA (Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables) emitieron certificados y un documento oficial sin validez legal para intentar liberar la madera decomisada. Sin embargo, las autoridades estadounidenses rechazaron la documentación, argumentando la naturaleza manifiestamente ilegal de las acciones. Según la MPF, existen pruebas de que personas vinculadas tanto al sector público como al privado en Brasil colaboraron para legalizar madera brasileña confiscada por las autoridades estadounidenses, contraviniendo los procedimientos establecidos por el IBAMA.