La ex esposa de Bolsonaro compró 14 propiedades, algunas de ellas al contado, mientras estaban casados.
Desde finales de 1997, cuando inició su relación con el entonces diputado federal, hasta 2008, fecha de su ruidosa ruptura, Ana Cristina, junto con Jair, compró 14 apartamentos, casas y parcelas de terreno, sumando activos inmobiliarios valorados en aproximadamente R$ 3 millones al momento de la separación, el equivalente a R$ 5,3 millones en valores ajustados a la inflación.
247 - Durante la década que estuvo casada con Jair Bolsonaro, Ana Cristina Siqueira Valle, la segunda exesposa del presidente, experimentó un aumento significativo en su patrimonio. Tras no haber adquirido ninguna propiedad inmobiliaria desde la década de 1990, una vez casada con Jair Bolsonaro, se convirtió en una ávida negociadora de bienes raíces, según reveló una encuesta del portal [nombre del sitio web faltante]. Época Esto se basó en casi 40 escrituras de compraventa y 20 inscripciones en oficinas notariales de Río de Janeiro y Brasilia.
Desde finales de 1997, cuando inició su relación con el entonces diputado federal, hasta 2008, fecha de su ruidosa ruptura, Ana Cristina, junto con Jair, compró 14 apartamentos, casas y parcelas de terreno, sumando activos inmobiliarios valorados en aproximadamente R$ 3 millones al momento de la separación, el equivalente a R$ 5,3 millones en valores ajustados a la inflación.
El informe también indica que Bolsonaro, cuando se casó con ella, distaba mucho de poseer su actual fortuna. En aquel entonces, solo tenía dos apartamentos en Río y un terreno donde posteriormente construyó una casa en Vila de Mambucaba, en Angra dos Reis. Uno de ellos permaneció en manos de su primera esposa, Rogéria Nantes Bolsonaro. Todo lo había adquirido entre 1996 y 1997, año en que se separó de Rogéria. Fue en la década siguiente, la misma en la que se concentra parte de la investigación sobre las «rachadinhas» (la conocida práctica de devolver los salarios de los asesores a los políticos que los contrataron) en las oficinas de Flávio y Carlos, cuando el patrimonio inmobiliario de Ana Cristina se multiplicó.
En las escrituras conservadas durante casi 20 años, hay información que levanta sospechas: en la compra de cinco de estas 14 propiedades, el pago se realizó en moneda de curso legal, es decir, en efectivo. Se trataba de dos casas, un departamento y dos terrenos, todas adquiridas en transacciones separadas entre 2000 y 2006, por un total de R$ 243.300 en la moneda de entonces. Hoy, esta cantidad equivaldría a R$ 680, ajustada por inflación según el índice IPCA, a la fecha de cada compra.
Tras la separación, conservó nueve propiedades. Entre los bienes que Ana Cristina retuvo se encontraban cinco parcelas de terreno en Resende, lo que dio lugar a otras transacciones inusuales. En total, la pareja declaró haber adquirido los terrenos por R$ 160 en 2006, cuando aún estaban juntos. Tras la disputa legal, cinco años después, los revendió por R$ 1,9.