La prueba indica la presencia de alcohol en la sangre del ciclista atropellado por Thor.
En la víctima se detectó una concentración de alcohol en sangre de 15,5 dg/L; a modo de comparación, según la ley, una persona no puede conducir un vehículo con más de 6 dg/L.
247 - La Policía Civil publicó el informe toxicológico que indicó la presencia de alcohol en la sangre del ciclista Wanderson Pereira dos Santos, de 30 años, quien falleció tras ser atropellado por Thor Batista, hijo del empresario Eike Batista. El análisis fue realizado por expertos del Instituto Médico Forense (IML) y emitido por la Comisaría 61 (Xerém, RJ), encargada del caso. Según el análisis, se encontraron 15,5 decigramos de alcohol por litro en la sangre de Wanderson, una cantidad considerada elevada. De acuerdo con la ley federal, está prohibido conducir un vehículo motorizado con una concentración de alcohol en sangre superior a 6 dg/L. El accidente ocurrió en la carretera Washington Luiz (BR040).
El agente de policía a cargo del caso, Mário Arruda, cree que la víctima se encontraba en medio de la autopista cuando fue atropellada por el Mercedes Benz conducido por Thor, contrariamente a lo que afirma la familia, que insiste en que el ciclista circulaba por el arcén. El agente trabaja con la hipótesis de que Santos fue atropellado mientras cruzaba la carretera. Un informe técnico indicará la velocidad del vehículo en los próximos días.
Este jueves 22, la esposa y madre adoptiva del ayudante del camionero se reunieron con Thor en el despacho del abogado Cléber Carvalho, quien representa a la familia del ciclista. Según Carvalho, el hijo de Eike habló durante más de dos horas con ambas mujeres, y durante la reunión no se abordaron temas como la indemnización o los acuerdos extrajudiciales.
“Durante la reunión nos dimos cuenta de que el propósito era el mismo: reunir a las partes implicadas. Como había tiempo y transporte disponibles, reunimos a las familias para que hablaran con él, se sentaran a su lado y lo miraran a los ojos. Fue un encuentro entre personas, sin la presencia de abogados. Lloraron, se abrazaron y hablaron”, declaró Cléber a G1.
