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FHC: "Barbosa no sabría cómo evitar grandes crisis"

El expresidente Fernando Henrique Cardoso (PSDB) afirma que la posible candidatura del presidente del Supremo Tribunal Federal, Joaquim Barbosa, a la Presidencia "es una señal de debilidad institucional"; para él, cuando la sociedad ve a Barbosa como "un salvador", demuestra que la democracia en Brasil aún no está consolidada. FHC también enfatiza que el presidente del STF "carece de experiencia" y que una candidatura del ministro a la Presidencia sería una "aventura"; "No creo que tenga las características necesarias para liderar Brasil", afirma. 

El expresidente Fernando Henrique Cardoso (PSDB) afirma que la posible candidatura del presidente del Supremo Tribunal Federal, Joaquim Barbosa, a la Presidencia "es una señal de debilidad institucional"; para él, cuando la sociedad ve a Barbosa como "un salvador", demuestra que la democracia en Brasil aún no está consolidada. FHC también enfatiza que el presidente del STF "carece de experiencia" y que una candidatura del ministro a la Presidencia sería una "aventura"; "No creo que tenga las características necesarias para liderar Brasil", afirma (Foto: Valter Lima).

247 - El expresidente Fernando Henrique Cardoso (PSDB) cree que el presidente del Supremo Tribunal Federal, Joaquim Barbosa, carece de las competencias necesarias para ocupar la Presidencia de la República y considera una "aventura" la posibilidad de que el ministro se postule a la presidencia. Según FHC, sería "más positivo" que optara por el Senado o la Vicepresidencia.

"No tiene la experiencia ni la formación para eso (ser presidente). Una cosa es tener una carrera como juez. Otra cosa es tener la capacidad de dirigir un país. No creo que tenga las características necesarias para liderar Brasil sin provocar grandes crisis", declaró FHC en una entrevista con el programa Manhattan Connection, de Globonews.

El político comparó la posible candidatura de Joaquim Barbosa, quien destacó en la escena política por liderar el juicio de la Acción Penal 470, el escándalo del mensalão, con la del expresidente Fernando Collor, quien careció de liderazgo partidario y terminó en un proceso de destitución. "Es una muestra de nuestra debilidad institucional", enfatizó.

"La gente desconfía tanto de las instituciones que busca héroes salvadores. Para empezar, tendría que tener un partido; creo que es una persona con sentido común y dudo que se embarcara en semejante aventura", dijo el expresidente. "La sensación de que aún necesitamos un salvador demuestra que nuestra democracia aún no está consolidada. Es peligroso", añadió.

Al preguntársele quién sería el mejor candidato de la oposición, Aécio Neves (PSDB) o Eduardo Campos (PSB), Fernando Henrique se mostró diplomático. "Veremos durante la campaña quién alcanzará el puesto de líder nacional, de estadista. Aún no sé cuál de los dos asumirá este cargo. Apoyo a Aécio porque tengo vínculos más estrechos con él. Quien asuma esta postura coherente, moderna, decente, libre de corrupción y con la capacidad de decir cosas con sentido, tendrá posibilidades de avanzar", afirmó.

Respecto a una posible derrota de la presidenta Dilma, quien lidera las preferencias electorales para la reelección, Fernando Henrique afirmó que, en una escala del cero al diez, ella estaría en un cinco. A su favor, según el expresidente, Dilma tiene la ventaja de estar en el cargo y tener una presencia mediática continua. Sin embargo, señaló que existe "cierto malestar social", que abarca desde el tráfico hasta la violencia y la inflación, "creando un clima que podría propiciar el cambio".

En Facebook, en un mensaje de fin de año, FHC (Fernando Henrique Cardoso) lanzó nuevas críticas al gobierno y elogió las manifestaciones y al Tribunal Supremo. "El año que termina no fue el mejor para el país: se ciernen fuertes nubes sobre la economía, las cuentas públicas son complicadas y la inflación es peligrosa. Afortunadamente, la masa salarial no disminuyó ni el desempleo volvió a ser alarmante. Pero, ¿por cuánto tiempo?", preguntó. 

Sin embargo, hay señales alentadoras: la población salió a las calles para exigir una mejor calidad de vida, manifestando su descontento con las artimañas políticas y la corrupción. Y el Supremo Tribunal Federal demostró que incluso los poderosos deben obedecer las leyes, pagando por sus malas acciones con el precio de la libertad. Por lo tanto, la esperanza arde, afirmó.