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Funaro gana demanda de R$ 16,2 millones contra los hermanos Batista.

El blanqueador de capitales Lúcio Funaro, identificado como operador de sobornos para el partido PMDB, ganó una demanda en primera instancia por R$ 16,2 millones contra el grupo J&F, propiedad de los hermanos Joesley y Wesley Batista. En la demanda, Funaro exigió el pago de servicios de consultoría prestados al grupo que, según él, no fueron pagados. En otra demanda, esta vez contra Eldorado Celulose, también perteneciente a J&F, Funaro exige R$ 44 millones por servicios presuntamente prestados al grupo empresarial.

El lavador de dinero Lúcio Funaro, señalado como operador de sobornos del partido PMDB, ganó un proceso en primera instancia, por R$ 16,2 millones, contra el grupo J&F, de los hermanos Joesley y Wesley Batista; en el proceso, Funaro exigió el pago de servicios de consultoría prestados al grupo que supuestamente no fueron pagados; en otro proceso, este contra Eldorado Celulose, también de J&F, Funaro exige R$ 44 millones por servicios que supuestamente fueron prestados al grupo empresarial (Foto: Paulo Emílio).

247 - El blanqueador de capitales Lúcio Funaro, identificado como operador de sobornos para el partido PMDB, ganó una demanda en primera instancia por R$ 16,2 millones contra el grupo J&F, propiedad de los hermanos Joesley y Wesley Batista. En la demanda, Funaro exigió el pago de servicios de consultoría prestados al grupo, presuntamente impagos. Otra demanda, esta vez contra Eldorado Celulose, también perteneciente al grupo J&F, por R$ 44 millones, también está pendiente en los tribunales.

A pesar de las cantidades reclamadas en las demandas, las sumas totales superan la cantidad alegada por Funaro en su acuerdo de culpabilidad, que según él tenía un origen legítimo. Según él, solo R$ 36 millones de los casi R$ 80 millones que supuestamente gestionó para el grupo empresarial correspondieron a servicios debidamente prestados.

Según el juez Tiago Limongi, del 18º Juzgado Civil de São Paulo, que emitió la sentencia, los hermanos Batista intentaron clasificar contratos válidos como transacciones ilícitas, "aprovechándose así de sus propias faltas para evitar cobrar lo que saben que deben".

Según el informante, J&F presuntamente celebró contratos ficticios para tranquilizar al operador, ocultar su contabilidad e impedir que firmara un acuerdo de culpabilidad con la Fiscalía General de la República. Tras la detención de Funaro por la Policía Federal, J&F transfirió regularmente los fondos a través de Dante Funaro y Roberta Funaro, hermanos del informante. Sin embargo, tras romperse este acuerdo, Funaro firmó el acuerdo de culpabilidad con la Fiscalía General de la República.