El golpe de Estado provoca un aumento vertiginoso del número de expatriados.
Además de arruinar la economía y la democracia brasileñas, el golpe parlamentario que destituyó a un presidente electo sin pruebas de ningún delito de responsabilidad ha tenido otro efecto perverso en el país: el éxodo de brasileños al extranjero. Según datos de la Receita Federal, el número de personas que decidió abandonar Brasil para vivir en otro país creció un 165% entre 2011 y 2017. El salto más significativo en el éxodo de brasileños se produjo en el punto álgido de la crisis política en Brasil, de 2015 a 2016, cuando 21,7 personas abandonaron el país, un aumento de más del 40%. Desilusionados por la falta de perspectivas tras el golpe, los brasileños están renunciando al país.
247 - Además de destruir la democracia y la economía de Brasil, el golpe parlamentario que sacó del poder a la presidenta Dilma Rousseff sin pruebas de ningún delito de responsabilidad tuvo otro efecto perverso en el país: el éxodo de brasileños al exterior.
Según datos de la Receita Federal de Brasil, el número de personas que decidieron abandonar Brasil para residir en otro país aumentó un 165 % en siete años. En 2011, se presentaron 8100 declaraciones de salida definitiva a la Receita Federal. Para 2017, esta cifra se había más que duplicado, con 21 700 brasileños que habían abandonado el país hasta el 13 de diciembre.
El aumento más significativo del éxodo de brasileños se produjo en el punto álgido de la crisis política en Brasil, entre 2015 y 2016, cuando el número de declaraciones de impuestos presentadas aumentó más del 40 %. El año anterior, el aumento fue del 19 %, y entre 2013 y 2014, del 24 %. Las cifras incluyen tanto la salida de brasileños como de extranjeros residentes en el país.