El Gobierno atiende la petición de los terratenientes rurales y dificulta la liberación de los esclavos.
Haciendo todo lo posible para salvarse de una segunda acusación por crimen organizado y obstrucción a la justicia, Michel Temer cumplió una vieja demanda del sector rural: creó reglas que, en la práctica, hacen más difícil la fiscalización y el castigo a los empleadores sorprendidos cometiendo trabajo esclavo; el decreto introdujo nuevos conceptos de prácticas vinculadas al trabajo análogo a la esclavitud; para que se caractericen jornadas excesivas de trabajo o condiciones degradantes, por ejemplo, ahora tendrá que haber una restricción a la libertad del trabajador.
247 - Al hacer todo lo posible para salvarse de una segunda acusación por crimen organizado y obstrucción de la justicia, Michel Temer cumplió una vieja demanda del lobby rural: creó reglas que, en la práctica, hacen más difícil monitorear y castigar a los empleadores sorprendidos cometiendo trabajo esclavo.
Con el pretexto de regular la concesión del seguro de desempleo a las personas rescatadas del trabajo esclavo, beneficio que se les garantiza desde 2003, se ha publicado una nueva interpretación de los elementos que caracterizan la esclavitud y por tanto orientan la actuación de los operativos de inspección.
Hoy en día, cuatro elementos pueden definir la esclavitud contemporánea: el trabajo forzado, la servidumbre por deudas, las condiciones degradantes (trabajo que niega la dignidad humana, poniendo en peligro la salud y la vida del trabajador) o las jornadas laborales agotadoras (que llevan al trabajador al agotamiento total debido a la intensidad de la explotación, poniendo en peligro también su salud y su vida).
El decreto introdujo nuevos conceptos sobre prácticas laborales análogas a la esclavitud. Para que se tipifiquen, por ejemplo, jornadas laborales excesivas o condiciones degradantes, ahora deberá existir una restricción de la libertad del trabajador.
Esta afirmación contradice una interpretación establecida hace más de diez años según la cual la restricción flagrante del derecho de ir y venir no está necesariamente vinculada a las jornadas laborales extenuantes y al trabajo degradante, sino únicamente al trabajo forzoso y la servidumbre por deudas, otras condiciones vinculadas al delito de reducción a una condición análoga a la esclavitud previsto en el Código Penal.
"El Decreto 1.129/2017 es otra iniciativa importante del gobierno federal para debilitar la lucha contra el trabajo esclavo en nuestro país. La Fiscalía del Trabajo no se quedará de brazos cruzados. Ante una nueva ilegalidad, se reúne con otras entidades públicas y privadas para adoptar medidas judiciales y extrajudiciales en su ámbito de actuación", afirma Maurício Britto, fiscal del trabajo y vicecoordinador nacional del área responsable de la lucha contra el trabajo esclavo de la Fiscalía del Trabajo.
(Con información del periodista Leonardo Sakamoto y O Globo)