Gobierno de Bolsonaro rechaza investigación que socava el discurso sobre el crack.
El gobierno de Jair Bolsonaro ha ignorado los datos de un estudio realizado por la Fundación Oswaldo Cruz, que indica que aproximadamente 3,5 millones de personas han consumido recientemente algún tipo de droga ilícita. A pesar de que el estudio se completó en 2017, los datos no se han publicado. Los investigadores creen que el silencio en torno al tema se debe a que la divulgación de los datos contradice la narrativa oficial de que existe una epidemia de crack en el país.
247 - El gobierno de Jair Bolsonaro ha ignorado los datos de un estudio realizado por la Fundación Oswaldo Cruz, que indica que aproximadamente 3,5 millones de personas han consumido recientemente algún tipo de droga ilícita. A pesar de que el estudio se completó en 2017, los datos no se han publicado. Los investigadores creen que el silencio en torno al tema se debe a que la divulgación de los datos contradice la narrativa oficial de que existe una epidemia de crack en el país.
Según los datos de la encuesta, el 9,9% de los brasileños declaró haber consumido alguna droga ilícita al menos una vez: el 7,7% de la población consumió marihuana, hachís o skunk; el 3,1%, cocaína; el 2,8%, solventes; y el 0,9%, crack. En cuanto al consumo de alcohol, el 16,5% de los encuestados afirmó haberlo abusado. El Ministerio de Justicia, dirigido por Sérgio Moro, alega que no se divulgó la información porque la metodología de la investigación no coincide con la establecida en la convocatoria, lo cual es negado por la Fiocruz.
En el estudio, Fiocruz empleó la metodología empleada por la Encuesta Nacional por Muestreo de Hogares (PNAD) del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), que se basa en entrevistas domiciliarias. El estudio involucró a casi 300 investigadores y tuvo un costo aproximado de R$ 7 millones.
"Ignorar los datos de la investigación es una gran irresponsabilidad. La información es esencial para desarrollar políticas dirigidas a esta población", declaró al periódico el profesor Andrea Gallassi, de la Universidad de Brasilia (UnB). El Estado de S. Pablo.