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El gobierno de Rio Grande do Norte pide ayuda federal al TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión).

Un día después de que el Ministerio de Hacienda negara una transferencia federal de R$ 600 millones a Rio Grande do Norte, siguiendo una recomendación del Ministerio Público actuando ante el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), y el gobernador Robinson Faria (en la foto) pidió al ministro Henrique Meirelles que reconsiderara la decisión, el gobierno de Rio Grande do Norte revirtió su decisión y decidió esperar el fallo final del TCU sobre la legalidad de la transferencia de emergencia.

Robinson Faria (Foto: Rómulo Faro)

Alex Rodrigues - reportero de Agência Brasil

Un día después de que el Ministerio de Hacienda negara una transferencia federal de R$ 600 millones a Rio Grande do Norte, siguiendo una recomendación del Ministerio Público Federal actuante en el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), y el gobernador Robinson Faria pidió al ministro Henrique Meirelles que reconsiderara la decisión, el gobierno de Rio Grande do Norte revirtió su decisión y decidió esperar el pronunciamiento final del TCU sobre la legalidad de la transferencia de emergencia.

En un comunicado, el gobierno de Rio Grande do Norte explicó que presentó una solicitud de aclaración cuyo objetivo es aclarar el alcance de la decisión del Tribunal de Cuentas [Federal] a la luz de la recomendación presentada por el Ministerio Público que resultó en la suspensión de la transferencia. Según el gobierno, existe una decisión del TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión) que permitiría al estado acceder a recursos crediticios extraordinarios para ayudar a las Entidades Federadas en crisis financiera.

El gobierno de Rio Grande do Norte ha informado que ya ha solicitado al Ministerio de Hacienda que desestime la solicitud firmada por Faria y espere la decisión del TCU sobre el recurso de aclaración presentado hoy ante el tribunal. Se espera que el recurso se dicte sentencia después del 16 de enero, cuando los ministros del TCU regresen de su receso de fin de año, que comenzó el 17.

Para el gobierno de Rio Grande do Norte, emitir una medida provisional que autorice a la Unión a transferir los fondos al estado es constitucional, ya que se enmarcaría en el concepto de "transferencia obligatoria legal". En la solicitud de reconsideración con la que pretendía convencer al Ministerio de Hacienda para que liberara los R$ 600 millones, el gobernador Robinson Faria destacó la importancia de la cantidad para mantener los servicios esenciales para la población.

La secretaria del Tesoro Nacional, Ana Paula Vescovi, dijo ayer (26), al hablar con periodistas sobre el resultado fiscal registrado por el Gobierno Central en noviembre, que la negativa a transferir recursos al Estado también fue recomendada por el Ministerio Público, con el fin de preservar el equilibrio federativo e institucional.

"Respetamos lo que ocurre con la gente de Rio Grande do Norte [...] Tenemos un acuerdo establecido para crear equilibrio en la relación entre el gobierno federal y los estados, pero tenemos directrices legales e institucionales que deben observarse. Nos preocupa generar igualdad de trato entre las Entidades Federadas", declaró Vescovi.

El secretario también informó que el Tesoro enviará una misión para evaluar la situación fiscal del estado y, con base en ese diagnóstico, el gobierno federal, junto con el Banco Mundial, definirá los posibles mecanismos que se pueden adoptar para ayudar a Rio Grande do Norte a reequilibrar sus finanzas.

Según el Secretario de Hacienda, Rio Grande do Norte llegó a su situación actual debido a problemas estructurales en sus finanzas públicas, con un aumento de los gastos obligatorios y un exceso de ingresos asignados (que solo pueden destinarse a un único fin). En opinión de Ana Paula, ofrecer ayuda financiera al estado es inútil sin abordar las causas profundas de la crisis.

En la misma solicitud de reconsideración presentada ayer al Ministerio de Finanzas, el gobernador Robinson Faria afirma que la "extrema dificultad financiera" que atraviesa el estado se deriva de una "combinación de circunstancias como la crisis económica, la reducción de las transferencias federales, la sequía prolongada, una caída drástica de los ingresos por regalías y un aumento del déficit previsional".

Uno de los reflejos más visibles de la crisis financiera que enfrenta el estado es el retraso en el pago de salarios a los funcionarios públicos, lo que llevó a la policía militar, la policía civil y los bomberos a paralizar parte de sus actividades el día 19. El lunes 25, la jueza Judite Nunes, del Tribunal de Justicia del Estado (TJRN), declaró ilegal la acción de los policías y ordenó el retorno inmediato de la categoría a sus labores habituales.