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El gobierno de Lula propone reglas más estrictas al TSE (Tribunal Superior Electoral) contra abusos digitales.

Las sugerencias del Palacio Presidencial apuntan a los deepfakes, los hackeos patrocinados, la inteligencia artificial electoral y el impulso negativo en el período de precampaña.

Gobierno de Lula propone normas más estrictas al TSE (Tribunal Superior Electoral) contra abusos digitales (Foto: ABr | Ricardo Stuckert/PR)

247 - El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) presentó un paquete de sugerencias al Tribunal Superior Electoral (TSE) para fortalecer el control de la propaganda electoral y el uso de tecnologías digitales en las elecciones. Las propuestas buscan frenar prácticas consideradas abusivas, aumentar la rendición de cuentas de las plataformas y empresas tecnológicas, y otorgar al Tribunal Electoral mayores herramientas para actuar durante las elecciones.

La información fue revelada por FSP, quien tuvo acceso a los memorandos enviados al tribunal. Los documentos forman parte de la discusión de la resolución que regulará la propaganda electoral, internet y la inteligencia artificial, cuyo texto final debería ser publicado por el TSE (Tribunal Superior Electoral) antes del 5 de marzo.

Las recomendaciones provinieron de la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia (Secom), la Procuraduría General de la República (AGU), la Contraloría General de la República (CGU) y el Ministerio de Justicia. Corresponderá al tribunal decidir si acepta, total o parcialmente, las sugerencias presentadas por el Poder Ejecutivo.

Uno de los puntos principales se refiere a la lucha contra los mecanismos de promoción indirecta, como los concursos de edición de videos utilizados en las elecciones de 2024. El gobierno solicita que la remuneración por concursos, sorteos o premios de carácter político-electoral se clasifique como propaganda prohibida, impidiendo así la difusión masiva de contenidos sin control ni rendición de cuentas.

En materia de campañas negativas, el Palacio Presidencial solicita la exclusión de una disposición incluida en el proyecto por el relator, el ministro Kassio Nunes Marques, que elimina la tipificación de campañas negativas anticipadas cuando las críticas a la administración pública son realizadas por particulares, incluso con apoyos remunerados. Según la Secretaría Especial de Comunicación Social (Secom) y el Ministerio de Justicia, la norma crearía lagunas para eludir las normas de financiamiento electoral.

Según la evaluación del gobierno, la medida permitiría la contratación de redes de influencers para impulsar las críticas a los gobiernos, desequilibrando así la contienda electoral. El Partido de los Trabajadores (PT) también solicitó al Tribunal Superior Electoral (TSE) que vetara la promoción de contenido que critica las acciones de los gobiernos durante la precampaña.

Las sugerencias también se extienden a la eliminación de perfiles en redes sociales. El gobierno quiere eliminar la sección que limita el bloqueo únicamente a cuentas falsas o automatizadas, argumentando que los delitos electorales son cometidos frecuentemente por perfiles reales y que la restricción debilitaría la actuación del Tribunal Electoral.

Finalmente, el Planalto (Palacio Presidencial de Brasil) propone ampliar la lista de contenidos cuya difusión debería estar prohibida, incluyendo actos antidemocráticos, amenazas al Poder Judicial y discursos de odio. En el ámbito de la inteligencia artificial, argumenta que los chatbots deberían dirigir a los usuarios a las fuentes oficiales del Tribunal Electoral y que los creadores y distribuidores de deepfakes —incluidas las plataformas y empresas de IA— deberían ser solidariamente responsables de los daños causados ​​al proceso electoral.