El gobierno de Lula lanzará un "paquete antifacciones" para combatir el crimen organizado
Las medidas propuestas por Ricardo Lewandowski incluyen la infiltración de agentes, el bloqueo del cumplimiento de las penas y el endurecimiento de la lucha contra el crimen organizado.
247 - El ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski, entrega este miércoles (22) en el Palacio de Planalto un conjunto de medidas llamadas “paquete antifacción”, con el objetivo de fortalecer la lucha contra el crimen organizado y modernizar la legislación penal brasileña. La información proviene del periódico El Globo.
El paquete contempla la confiscación anticipada de bienes, restricciones al progreso de los líderes de pandillas y autorización legal para que los agentes se infiltren en grupos criminales. Antes de su envío al Congreso Nacional, el proyecto de ley será revisado por el Jefe de Gabinete, encabezado por Rui Costa.
Nueva clasificación para las facciones criminales
Fuentes del Ministerio de Justicia afirman que la legislación vigente sobre organizaciones criminales ya no refleja la realidad de las más de 80 facciones que operan en el país. El gobierno está considerando la creación de un nuevo código penal específico para facciones como el Primer Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho, sin clasificarlas como mafias ni grupos terroristas.
En una entrevista concedida a El Globo El mes pasado, Lewandowski explicó que el objetivo de las medidas es "asfixiar financieramente" al crimen organizado. Según él, la propuesta no es un "paquete antimafia", aunque se inspira en las políticas adoptadas en Italia contra organizaciones como la Camorra, la 'Ndrangheta y la Cosa Nostra.
Congelación de activos y avances del gobierno en la agenda de seguridad
Entre las medidas inspiradas en el modelo italiano, destaca la posibilidad de congelar los activos del crimen organizado antes de las sentencias firmes, es decir, antes de la conclusión definitiva de los procedimientos judiciales. Esta medida busca impedir que los líderes de las bandas utilicen fondos ilícitos para mantener sus estructuras criminales.
El paquete antifacción complementa la Propuesta de Enmienda de Seguridad (PEC), presentada al Congreso en abril, que propone ampliar la participación del gobierno federal en las políticas de seguridad pública. A diferencia de la PEC, el nuevo paquete será de carácter infraconstitucional y solo requerirá una mayoría simple para su aprobación legislativa.
La iniciativa también busca reforzar el liderazgo del gobierno de Lula en el debate sobre seguridad pública, un tema de gran preocupación pública. Una encuesta de Genial/Quaest reveló que el 30% de los brasileños considera la violencia como el principal problema del país, una cifra que ha aumentado desde julio, cuando era del 24%.
Desacuerdos y ausencia de una “agencia antimafia”
Las discusiones en torno al paquete dividieron a los expertos en la materia. Representantes del Ministerio Público de São Paulo, como el fiscal Lincoln Gakiya, abogaron por la creación de una "agencia antimafia" para integrar y coordinar los esfuerzos en el combate a las bandas.
Sin embargo, funcionarios de la Policía Federal, incluido el director Andrei Rodrigues, rechazaron la propuesta. "Es la Policía Federal", dijo Rodrigues, en respuesta a la necesidad de una nueva estructura. Por esta razón, la idea de la agencia fue excluida del texto final, que se presentará a la Jefatura de Gabinete a finales de esta semana.


