Hay una división "tripartita" en el panorama electoral brasileño, dicen los directores de Datafolha.
Los directores de Datafolha, Mauro Paulino y Alessandro Janoni, analizaron los datos presentados por la encuesta del instituto y encontraron una división tripartita del escenario electoral brasileño; afirman que "casi un tercio apuesta por un líder de derecha, con un discurso beligerante, conservador y anti-PT (el 28% de Bolsonaro); prácticamente el mismo porcentaje se subdivide en dos candidaturas de tendencia izquierdista, más liberales en comportamiento, no tanto en economía y con un fuerte llamado a la inclusión social (31% por Haddad, Ciro y candidatos menores); el resto (36%) evita la polarización, ya sea optando por candidatos centristas o votando en blanco o anulando su voto".
247 Los directores de Datafolha, Mauro Paulino y Alessandro Janoni, analizaron los datos presentados por la encuesta del instituto y encontraron una división tripartita en el panorama electoral brasileño. Afirman que "qCasi un tercio apuesta por un líder de derecha con un discurso beligerante, conservador y anti-PT (Partido de los Trabajadores) (Bolsonaro, con un 28%). Prácticamente el mismo porcentaje se subdivide en dos candidaturas de tendencia izquierdista, más liberales en su comportamiento, menos en su economía y con un fuerte llamado a la inclusión social (31% por Haddad, Ciro y candidatos minoritarios). El resto (36%) evita la polarización, optando por candidatos centristas, votando en blanco o invalidando su voto.
Según los investigadores“Este último estrato es mayor porque incluye al votante ‘antipolítico’, que prefiere no elegir candidato; hoy representa el 12% del electorado, un récord histórico para el período correspondiente”.
El análisis de Paulino y Janoni también destaca que "sEn comparación con otras elecciones, las actuales presentan niveles de interés y cristalización mucho menores, lo que sugiere variaciones en las próximas dos semanas. Por lo tanto, dado el peso cuantitativo del universo "antipolítico", los partidarios de Bolsonaro sueñan con una victoria en primera vuelta, algo similar a lo que ocurrió con Fernando Henrique Cardoso en 1998. En aquella ocasión, el candidato del PSDB fue reelegido con el 43% del total de votos, frente al 26% de Lula (PT) y el 9% de Ciro Gomes (PPS), precisamente porque la tasa de votos en blanco y nulos alcanzó el 19%.
Continúan: «Para que esto suceda, el candidato del PSL necesita lograr en dos semanas lo que FHC logró en cuatro meses: alcanzar su máximo potencial, que es el 42% de la intención de voto, es decir, convencer a todos los votantes que en algún momento consideraron elegirlo como presidente. Y, además, contar con un aumento en la tasa de votos en blanco y nulos a niveles superiores al 16% (si se suman los indecisos, la tasa ya alcanza el 17%)».