Kakay: El suicidio del rector de la Universidad sirve como advertencia sobre los excesos.
El abogado penalista Antonio Carlos de Almeida Castro comenta la muerte del rector de la UFSC, Luiz Carlos Cancellier, y recuerda que «lamentablemente, la historia demuestra que un suicidio suele llevar a otros». «Las personas que han sido sometidas y humilladas se sienten «coraje» para demostrar también que la burla ha trascendido todos los límites. Necesitamos usar este «coraje» para enfrentar y luchar contra los excesos», afirma, criticando la Operación Lava Jato.
247 - El abogado penalista Antonio Carlos de Almeida Castro, conocido como Kakay, volvió a criticar los excesos de las investigaciones en el país al comentar la muerte del rector de la UFSC, Luiz Carlos Cancellier, quien se suicidó el pasado lunes 2.
Kakay señala que, «desafortunadamente, la historia demuestra que un suicidio suele llevar a otros». «Las personas que han sido sometidas y humilladas se sienten con el valor de demostrar que la burla ha ido demasiado lejos. Necesitamos usar esta valentía para enfrentar y luchar contra estos excesos», argumenta.
Lea su texto sobre el caso:
«Mi muerte fue decretada el día de mi arresto». Esta fue la nota encontrada en el bolsillo del rector de la Universidad Federal de Santa Catarina, Luiz Carlos Cancellier, quien se suicidó tras no poder soportar la humillación de un encarcelamiento injusto.
En Italia, durante la Operación Manos Limpias, hubo decenas de suicidios. En Brasil, reputaciones, lazos familiares y amistades mueren a diario bajo este estado policial instaurado en este momento punitivo.
La investigación comienza con una exposición mediática máxima destinada a quebrantar la moral ciudadana, prejuzgarla y poner a la sociedad en contra del sospechoso. Es la espectacularización del proceso penal. La trivialización de la prisión preventiva, utilizada para forzar confesiones, como admitió expresamente un fiscal, humilla a la persona, desintegra a la familia y crea un clima de terror.
Todos queremos combatir la corrupción. Lo que cuestionamos es la forma en que se lleva a cabo esta lucha. Quienes tienen esta visión punitiva y se presentan como salvadores de la nación utilizan este sensacionalismo para promocionarse y crear división entre la gente. Irresponsablemente, con el apoyo de los medios opresivos, difunden el mensaje de que quienes critican los excesos están en contra de la lucha contra la corrupción. Se sienten dueños de la virtud y la verdad.
El suicidio es una rendición absoluta. Y, lamentablemente, la historia demuestra que un suicidio suele llevar a otros. Las personas sometidas y humilladas se sienten "valientes" para demostrar también que la burla ha trascendido todos los límites. Necesitamos usar esta "valentía" para enfrentar y luchar contra los excesos. He visto a personas que hicieron acusaciones y que hoy se han convertido en zombis, sin alma, sin autoestima. Sin un lugar en la sociedad. Otros sufrieron encarcelamientos innecesarios y que, aun liberados, viven como si estuvieran encarcelados.
Es como si llevaran una nota en el bolsillo anunciando su muerte, sin que la muerte se los hubiera llevado. Tiempos tristes y extraños.