Kennedy: Devolver el Ministerio de Defensa a un militar es un retroceso político.
El periodista Kennedy Alencar criticó el lunes 26 el anuncio de que el ministro de Defensa, Raul Jungmann, asumirá el mando del nuevo Ministerio de Seguridad Pública extraordinario, además de nombrar al general Joaquim Silva e Luna para el Ministerio de Defensa, rompiendo así una tradición "altamente simbólica para un país que vivió una dictadura militar de 21 años". "Michel Temer mantiene una estrecha relación con los militares. Entregar el mando de Defensa a un general genera empatía con los comandantes de las Fuerzas Armadas y la cúpula militar. Pero rompe con esa tradición simbólica, lo cual constituye un retroceso político", afirmó.
247 - El periodista Kennedy Alencar criticó este lunes, 26, el anuncio de que el ministro de Defensa, Raul Jungmann, asumirá el mando del nuevo Ministerio extraordinario de Seguridad Pública, además de nombrar al general Joaquim Silva e Luna para el Ministerio de Defensa.
"Si se confirman estos cambios, demostrarán una vez más la improvisación del gobierno en materia de seguridad pública. Otros candidatos considerados para Seguridad Pública rechazaron la posibilidad de asumir el cargo", declaró Kennedy. "Otra señal de improvisación fueron las declaraciones del ministro de Justicia, Torquato Jardim, quien afirmó que se crearán algunos puestos de mando y se transferirán departamentos que ya están en funcionamiento y con sus políticas definidas", afirmó.
En el caso brasileño, una vez más, el marketing prevalece sobre una política pública más madura para abordar un problema tan grave. La intervención federal en Río y la creación de este ministerio se están haciendo de forma desordenada y sin planificación, afirma.
El periodista Kennedy Alencar también criticó el regreso de un militar al frente del Ministerio de Defensa. "Si bien el general Joaquim Silva Luna posee capacidades técnicas y administrativas, pues ya dirige el sistema en la práctica como Secretario General de Defensa, se rompe con una tradición altamente simbólica para un país que vivió una dictadura militar de 21 años", afirma.
El presidente Michel Temer está estrechando lazos con las fuerzas armadas. Confiar el mando del Ministerio de Defensa a un general genera empatía con los comandantes de las Fuerzas Armadas y la cúpula militar. Pero rompe con una tradición tan simbólica, lo cual constituye un retroceso político, afirmó.
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