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Grupo de trabajo Lava Jato rechaza declaraciones del ministro del TCU sobre que Moro "mostró sus credenciales".

La fuerza de tarea del Ministerio Público Federal en la operación Lava Jato en Paraná repudió las "acusaciones absolutamente infundadas" del ministro del TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión), Bruno Dantas, que calificó de "abuso de poder" la decisión de Sérgio Moro de prohibir la compartición de evidencias de la Lava Jato con los órganos de control, incluidos el TCU, la Receita Federal y la Contraloría General de la Unión.

El grupo de trabajo del Ministerio Público Federal en la operación Lava Jato en Paraná repudió "acusaciones absolutamente infundadas" del ministro del TCU, Bruno Dantas, quien calificó de "ostentación de credenciales" la decisión de Sérgio Moro de prohibir la compartición de pruebas de la Lava Jato con los órganos de control, incluidos el TCU, la Receita Federal y la Contraloría General de la Unión (CGU). (Foto: Leonardo Lucena)

247 El grupo de trabajo del Ministerio Público Federal en la Operación Lava Jato en Paraná repudió este viernes (15) las acusaciones absolutamente infundadas del ministro del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), Bruno Dantas, quien, en una entrevista con el periódico O Globo, calificó de "ostentación de credenciales" la decisión de Sérgio Moro de prohibir compartir las pruebas de la Lava Jato con los organismos de control, incluyendo el TCU, la Secretaría de Hacienda y la Contraloría General de la Unión, tras una solicitud del MPF. Moro destacó la importancia de proteger a los denunciantes de la operación que han sido sancionados por los organismos de control.

Según un comunicado de Lava Jato, "la solicitud del Ministerio Público y la decisión del tribunal, que regula el uso de la prueba, se deriva de una limitación ética y sistémica en el uso de la prueba producida a través de acuerdos de delación prevaricación y de indulgencia contra los colaboradores y los beneficiados".

Esta limitación se explica en la Nota Técnica 01/20171, de la Sala Anticorrupción del Ministerio Público Federal, fruto del trabajo de decenas de especialistas. Esta nota se difundió debidamente y fue objeto de debate en el ámbito jurídico, siendo elogiada por varios especialistas por preservar un entorno favorable a la seguridad jurídica y fomentar la comunicación espontánea de pruebas de delitos a las autoridades por parte de las empresas responsables, afirma. Los informes se publicaron en el blog de Fausto Macedo.

Según la fiscalía, «el uso del término 'abuso de autoridad' constituye un ataque absolutamente desafortunado, inapropiado, injusto, abusivo y gratuito contra el juez federal Sérgio Moro. El abuso de autoridad es una acción ilegal para promover intereses privados. El juez emitió una decisión judicial plenamente legítima para defender el interés público contra posibles acciones estatales indebidas que favorezcan a quienes buscan frenar, con base en acuerdos, el avance de investigaciones presentes o futuras».

Los fiscales recusaron al ministro del TCU. "Dada su preocupación por sancionar a los colaboradores, sería interesante que el ministro Bruno Dantas nos informara, entre los cientos de personas y empresas que no colaboraron pero que estuvieron implicadas en la Operación Lava Jato, incluyendo políticos contra los que existen numerosas pruebas, cuántas ya han rendido cuentas por sus actos y cuánto dinero se ha recuperado", dijeron.

Según los fiscales, "no es cierto que el Tribunal Federal de Cuentas fuera tomado por sorpresa ni que hubiera falta de diálogo". "Se mantuvieron varias reuniones con miembros del Tribunal Federal de Cuentas, un socio importante en las investigaciones desde 2014, y el ministro Bruno Dantas fue informado de la interpretación del Ministerio Público, que respaldó la solicitud al Tribunal Federal, el 20 de noviembre de 2017, mediante el oficio 10.325/2017", añadieron.

"No es cierto que la Justicia o el Ministerio Público impidieran el uso de pruebas para obtener la reparación integral de los delitos cometidos", continúa el texto. "Lo que ocurrió fue que su uso se condicionó a la autorización judicial, lo que busca evitar no una indemnización, sino un castigo excesivo —duplicado o incluso triplicado— para los colaboradores, lo que, en el ámbito individual, genera injusticia y, en el ámbito sistémico, socava los cimientos del sistema de colaboraciones y acuerdos de clemencia que permitieron la existencia de Lava Jato2".

Lea la nota completa:

Una decisión judicial que regule el uso de pruebas contra testigos cooperantes es esencial para preservar y ampliar las investigaciones.

El grupo de trabajo del Ministerio Público Federal en la operación Lava Jato en Paraná expresa públicamente su repudio a las acusaciones totalmente infundadas hechas por el ministro Bruno Dantas, del Tribunal de Cuentas de la Unión, en una entrevista publicada hoy en el periódico O Globo, titulada "Ministro del TCU califica de 'abuso de poder' la decisión de Moro de prohibir el uso de las pruebas de la Lava Jato".

1. La solicitud del Ministerio Público y la decisión del tribunal, que regulan el uso de la prueba, se derivan de una limitación ética y sistémica en el uso de la prueba obtenida mediante acuerdos de conciliación y convenios de clemencia contra colaboradores y personas beneficiarias de la misma. Esta limitación se explica en la Nota Técnica 01/20171 de la Sala Anticorrupción del Ministerio Público Federal, fruto del trabajo de decenas de especialistas. Esta nota fue debidamente difundida y objeto de debate en el ámbito jurídico, siendo elogiada por diversos especialistas por preservar un entorno favorable a la seguridad jurídica y fomentar la comunicación espontánea de pruebas de delitos a las autoridades por parte de las empresas responsables.

2. No es cierto que el Tribunal Federal de Cuentas fuera tomado por sorpresa ni que hubiera falta de diálogo. Se celebraron varias reuniones con miembros del Tribunal Federal de Cuentas, un socio importante en las investigaciones desde 2014, y el Ministro Bruno Dantas fue informado de la interpretación del Ministerio Público, que respaldó la solicitud al Tribunal Federal, el 20 de noviembre de 2017, mediante oficio 10.325/2017.

3. No es cierto que el sistema judicial o el Ministerio Público impidieran el uso de pruebas para obtener la reparación integral de los delitos cometidos. Lo que ocurrió fue que el uso de pruebas se condicionó a la autorización judicial, lo cual no busca impedir la reparación, sino imponer un castigo excesivo —duplicado o incluso triplicado— a los colaboradores, lo que, en el ámbito individual, genera injusticia y, en el ámbito sistémico, socava los cimientos del sistema de colaboraciones y acuerdos de clemencia que permitieron la existencia de Lava Jato².

4. Es imposible que un sistema de negociación de sentencias y clemencia sobreviva si la empresa que confiesa sus delitos a las autoridades, en lugar de recibir un trato más favorable, ve congelados inmediatamente sus activos, se le prohíbe contratar con la Administración Pública, se le imponen deudas impagables y se le suspenden todas sus líneas de financiación. Adoptar esta postura constituye un importante incentivo para la rescisión de los acuerdos. El Ministerio Público Federal argumenta que las empresas que han firmado acuerdos deben estar sujetas al pago posterior de los daños y perjuicios que se determinen como resultado de su conducta, pero esto debe hacerse de forma que les permita sobrevivir y pagar las cantidades estipuladas en el acuerdo; de lo contrario, se descartaría por completo la posibilidad de nuevos candidatos a la clemencia. Además, otros ministros del Tribunal de Cuentas, atentos a esta realidad, ya se habían comprometido espontáneamente a no utilizar en su contra las pruebas aportadas voluntariamente por los colaboradores. Otros organismos colaboradores ya habían comprendido y ratificado el mismo concepto, como la Contraloría General de la Unión. Por lo tanto, no se espera que la decisión tenga un impacto negativo en el trabajo de las agencias involucradas en el caso.

5. En ningún momento el Ministerio Público ni el Poder Judicial impidieron la reparación integral de los daños, incluyendo a los colaboradores y a quienes se acogieron a la indulgencia. Sin embargo, no se debe priorizar la recaudación de los colaboradores antes que la de las personas y empresas que optaron por no cooperar, para no obstaculizar la cooperación con la Justicia. En este sentido, con base en la información y las pruebas recabadas, los organismos públicos deben investigar los hechos y exigir responsabilidades a todos los implicados. Buscar castigar principalmente a los propios colaboradores, en lugar de a las demás partes implicadas, es una forma eficaz de destruir el sistema de cooperación, impidiendo que investigaciones como la de Lava Jato se desarrollen o se repitan. Dada su preocupación por sancionar a los colaboradores, sería interesante que el Ministro Bruno Dantas nos informara, entre los cientos de personas y empresas que no cooperaron pero que se vieron implicadas en la Lava Jato, incluyendo políticos contra los que existen numerosas pruebas, cuántas ya han sido responsabilizadas por sus acciones y cuánto dinero se ha recuperado.

6. El uso del término "ostentación de credenciales" constituye un ataque absolutamente desafortunado, inapropiado, injusto, abusivo y gratuito contra el juez federal Sérgio Moro. Ostentar credenciales es una acción ilegal para promover intereses privados. El juez emitió una decisión judicial plenamente legítima para defender el interés público contra posibles acciones estatales indebidas que favorezcan a quienes buscan detener el avance, con base en acuerdos, de investigaciones actuales o futuras.

7. Es importante destacar que, gracias a acuerdos de clemencia y de condena, se han revelado miles de delitos de corrupción cometidos por cientos de personas con poder económico y político. En un país donde la ineficiencia en la recuperación de activos es la norma, y ​​cuando menos del 2 % del dinero desviado por corrupción se recupera a nivel mundial, la Operación Lava Jato ya ha logrado compromisos de restitución de 12 000 millones de reales. Sin estos acuerdos, la Operación Lava Jato no existiría ni alcanzaría una restitución récord a las arcas públicas. Por ello, es fundamental preservar el sistema de acuerdos, garantizando y mejorando su funcionamiento, así como repeliendo ataques infundados.

8. Finalmente, cabe destacar que este grupo de trabajo ha estado trabajando en estrecha colaboración con numerosos miembros del Tribunal Federal de Cuentas, tanto ministros como técnicos, sensibles a las cuestiones planteadas. El Tribunal Federal de Cuentas sigue siendo un aliado indispensable en la lucha contra la corrupción, y el grupo de trabajo Lava Jato seguirá tomando todas las medidas necesarias para que el Tribunal de Cuentas pueda actuar sobre los hechos revelados por el Ministerio Público Federal, la Policía Federal y todos los organismos que colaboran en este caso, respetando las normas básicas que permiten la continuidad de la operación.

1 http://www.mpf.mp.br/atuacao-tematica/ccr5/coordenacao/grupos-de-trabalho/comissao-leniencia-colaboracao-premiada/docs/Estudo%20Tecnico%2001-2017.pdf

2. El sistema de acuerdos solo funciona en la medida en que se preserva un principio fundamental de racionalidad, según el cual el individuo o la empresa recibe un beneficio. El colaborador debe estar en una situación más beneficiosa que la que tendría si no colaborara. Se renuncia a parte de la responsabilidad de una persona o empresa para lograr la plena rendición de cuentas de decenas o cientos de otras personas y empresas cuyas acciones ilícitas se revelan en el acuerdo.

Tiene la palabra, señor Ministro Bruno Dantas.

El ministro informó que no hará comentarios.