Ley anticorrupción para empresas entra en vigor sin regulación.
La ley establece que las empresas y personas jurídicas serán responsables civil y administrativamente cuando sus empleados o representantes sean acusados de participar en casos de corrupción de funcionarios públicos, manipulación de licitaciones u obstrucción de investigaciones; aunque la Ley 12.846 fue sancionada por la presidenta Dilma Rousseff y publicada en el Diario Oficial de la Unión el 2 de agosto de 2013, entra en vigor, sin embargo, sin que se haya publicado el decreto presidencial que la reglamenta.
Alex Rodrigues, Agência Brasil - La llamada Ley Anticorrupción Corporativa entró en vigor hoy (29). Esta ley establece que las empresas y personas jurídicas serán responsables civil y administrativamente cuando sus empleados o representantes sean acusados de participar en casos de corrupción de funcionarios públicos, colusión en licitaciones u obstrucción de investigaciones.
Aunque la Ley 12.846 fue sancionada por la presidenta Dilma Rousseff y publicada en el Diario Oficial de la Unión el 2 de agosto de 2013, entra en vigor, sin embargo, sin que haya sido publicado el decreto presidencial que la reglamenta.
Según la oficina de prensa de la Casa Civil, la ley está vigente aún sin la publicación del decreto, pero la falta de regulación de aspectos como los criterios de aplicación de las multas, los agravantes de la práctica ilícita y los mecanismos societarios de control de irregularidades que puedan servir como atenuantes de la sanción pueden crear dificultades procesales si alguna empresa o entidad es denunciada.
Según la Casa Civil, el sector jurídico aún no había terminado de revisar el texto final del decreto cuando la presidenta viajó a Suiza, donde participó en el Foro Económico Mundial de Davos, y a Cuba. Ayer (28) por la tarde, una reunión con la Subjefatura de la Casa Civil sirvió para ultimar los detalles. Se espera que el decreto se publique hoy en una edición adicional del Boletín Oficial.
Hasta ahora, por estos delitos sólo respondían los particulares y en la mayoría de los casos el castigo recae casi exclusivamente sobre servidores públicos que se dejan corromper y aceptan ventajas indebidas para beneficiar a personas físicas o jurídicas.
Aprobada tras las protestas populares que tomaron las calles del país a partir de junio de 2013 para, entre otras cosas, exigir el fin de la corrupción, la Ley 12.846 establece multas que pueden alcanzar el 20% de los ingresos brutos de la empresa. Dependiendo de la gravedad del caso, los tribunales pueden incluso ordenar la disolución obligatoria de la empresa o entidad, o la suspensión o prohibición de sus actividades.
Independientemente de la sanción, el nombre de la empresa debe inscribirse en el Registro Nacional de Empresas Sancionadas (CNEP), establecido por ley. Una condena administrativa no impide la sanción individual de directores o administradores.
El decreto federal también es esperado por los gobiernos estatales y municipales, ya que debe servir como base para que las contralorías emitan regulaciones locales.
"Hemos estado conversando mucho con representantes de estados y municipios, y hay un gran interés en garantizar que las regulaciones en todos los niveles sean armoniosas, para evitar disparidades, confusión e inseguridad jurídica", dijo el secretario de Transparencia y Prevención de la Corrupción de la Contraloría General de la Unión (CGU), Sérgio Seabra, a Agência Brasil.