Lília Schwarcz: Bolsonaro ya demostró que no respeta la Constitución.
La editora de libros y profesora universitaria Lília Schwarcz destaca que el candidato presidencial Jair Bolsonaro (PSL) y su compañero de fórmula, el general Hamilton Mourão (PRBT), "ya han dado amplias pruebas de cómo no respetan la Constitución y no dudarán en desconocer cualquier regla democrática".
247 La editora de libros y profesora universitaria Lília Schwarcz enfatiza que el candidato presidencial Jair Bolsonaro (PSL) y su compañero de fórmula ya han dado pruebas fehacientes de que no respetan la Constitución y no dudarán en ignorar cualquier norma democrática. Ya tuvo la brillante idea de aumentar el número de magistrados del Tribunal Supremo de 11 a 21. El modelo proviene del régimen de 1964, que destituyó a tres jueces e inventó cinco más para llenar el poder judicial con amigos y así anularlo.
"Congresista durante siete mandatos, autor de 662 propuestas, de las cuales solo dos fueron aceptadas", continúa. "Ante este fracaso, se hizo conocido en la Cámara por elogiar la dictadura militar, glorificar a los torturadores y convertir a los adversarios en enemigos. Sin embargo, él no es el candidato del PSL, pero también se hizo conocido por crear una serie de noticias falsas sobre nuestro pasado", afirma.
Según el profesor, "el candidato del PSL tampoco acepta a las minorías, está en contra de las mujeres, de los hombres y mujeres negros y de la población LGBT. Es misógino en su comportamiento, opiniones y actitudes".
El investigador advierte sobre las posturas controvertidas de la fórmula. "Su compañero de fórmula, el general Hamilton Mourão, entre otras cosas, calificó a los indígenas de indolentes y a los negros de sinvergüenzas. También sugirió romper la Constitución de 1988. En cuanto a la nueva, en sus términos, 'no necesitaría ser hecha por los elegidos por el pueblo'. Su última 'conjetura' fue sugerir la eliminación del salario de 13 meses, ya que el año solo tiene 12 meses. Sin embargo, no está a favor de censurar libros ni controlar la cultura, que debe ser siempre libre para que no quede cautiva de mentalidades que nos impiden imaginar un país mejor, menos desigual y más equitativo".