Lula programa reunión con Motta para discutir fin de jornada laboral 6x1.
Durante una cena con representantes del Congreso, el presidente dijo que la solución ideal es adoptar la jornada laboral máxima de 5x2.
247 - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha programado una reunión para la próxima semana con el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta (Republicanos-PB), con el objetivo de coordinar la tramitación de una propuesta que prevé el fin del programa de trabajo 6x1. La reunión también debería contar con la presencia de la ministra de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, y el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Guilherme Boulos, quienes participaron en una cena con el presidente el miércoles (4), donde se abordó el tema. La información proviene de CNN Brasil.
Lula enfatizó en la conversación que considera ideal la adopción de una jornada laboral máxima de 5x2. La propuesta original, en discusión en el Congreso, preveía un sistema aún más flexible, con cuatro días de trabajo seguidos de tres días de descanso.
Además del cambio en el horario semanal, la iniciativa en discusión implica reducir la jornada laboral semanal a 40 horas, con la posibilidad de una reducción gradual a 36 horas. Sin embargo, el sector productivo ha expresado su resistencia a la propuesta, argumentando que el cambio podría incrementar los costos y afectar la competitividad.
Según informes, Hugo Motta expresó su apoyo a la idea y consideró que existe un clima político propicio para la aprobación de la medida en el primer semestre de este año, antes del inicio más intenso del calendario electoral. El presidente de la Cámara pretende iniciar la tramitación del proyecto de ley en la última semana de este mes. Para minimizar la resistencia, especialmente entre los parlamentarios de derecha, la relatoría debería asignarse a un diputado centrista.
El Palacio de Planalto considera el fin del horario laboral 6x1 como una de las principales promesas de campaña del presidente Lula en el debate electoral, junto con la ampliación de derechos para los repartidores y conductores de aplicaciones. Esta estrategia forma parte de un esfuerzo gubernamental más amplio para reanudar el diálogo con la clase trabajadora, especialmente con el sector informal, que ha mostrado un mayor distanciamiento de la izquierda en las últimas elecciones.
En este contexto, el presidente ordenó la creación de una unidad específica dentro del Palacio Presidencial enfocada en el diálogo con los trabajadores informales. La iniciativa busca tender puentes con este segmento y fortalecer la agenda social del gobierno, con la reorganización de las relaciones laborales como uno de sus pilares centrales.


