Los manifestantes abandonan la obra de construcción de Belo Monte.
Una resolución del Cuarto Tribunal de Justicia de Pará les ordenó abandonar la obra y poner fin a la protesta que comenzó en la madrugada de ayer.
Los manifestantes que ocupaban la zona de construcción de la represa hidroeléctrica de Belo Monte, en el río Xingu (Pará), ya se han retirado, según información de la Agencia Brasil. Una resolución del Cuarto Juzgado de Justicia de Pará les ordenó desalojar el lugar y poner fin a la protesta que comenzó en la madrugada de ayer. El funcionario judicial llegó al lugar junto con agentes de policía para colaborar en el desalojo de los indígenas y pescadores que protestaban contra la construcción de la represa. No se registraron daños en la zona.
Según el Consejo Indígena Misionero (Cimi), al menos 600 personas, entre indígenas, habitantes de las riberas y pescadores, participaron en la ocupación. Los manifestantes exigen al gobierno la suspensión inmediata de la construcción. Un tramo de la BR-230, la Carretera Transamazónica, fue bloqueado cerca de la entrada al sitio de construcción de la represa hidroeléctrica.
Norte Energia, la empresa responsable de la central eléctrica, afirma que la mayoría de los manifestantes provenían de fuera de la zona de influencia de la planta. La empresa también declara que el proyecto cuenta con la aprobación del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama) y de la Fundación Nacional del Indio (Funai), y que se está llevando a cabo «con el pleno acuerdo de la población local y los pueblos indígenas de la región». Esta información proviene de Agência Brasil.
