INICIO > Brasil

El Ministerio de Justicia señala la inconstitucionalidad del proyecto de ley contra las pandillas e indica que podría apelar ante la Corte Suprema.

La valoración es que el proyecto de ley antifacciones propuesto por Guilherme Derrite altera las prerrogativas de la Policía Federal y restringe la libertad de acción e investigación de la corporación.

Guilherme Derrite, en su cargo de Secretario de Seguridad Pública de São Paulo, durante una sesión de audiencia pública en la Comisión de Seguridad Pública y Lucha contra el Crimen Organizado, en la Cámara de Diputados - Brasilia-DF - 28/10/2025 (Foto: Pablo Valadares/Cámara de Diputados)

247 - Miembros del Ministerio de Justicia han evaluado que la última versión del proyecto de ley antifacciones, presentada por el diputado federal Guilherme Derrite (PP-SP), sigue siendo inconstitucional y representa una injerencia indebida en la autonomía de la Policía Federal. Según el periódico... El GloboEl ministerio indicó que recurrirá ante el Tribunal Supremo Federal (STF) si se confirma el artículo que condiciona las actuaciones de la Policía Federal a la notificación previa a los estados o a una solicitud formal de la Policía Civil o de la Fiscalía.

“Sin duda alguna [respecto a recurrir ante la Corte Suprema]. No comprometeremos la autonomía de la Policía Federal. Es extraño que se emita un texto como este pocas semanas después de la Operación Carbón Oculto. Esto afectará las investigaciones en curso”, declaró el Secretario Nacional de Asuntos Legislativos del ministerio, Marivaldo Pereira, refiriéndose a la operación que reveló la infiltración del Primer Comando de la Capital (PCC) en el mercado financiero y el sector de combustibles.

Presión sobre la nueva versión y riesgo para las investigaciones.

“El problema persiste. El texto aún obliga a la Policía Federal a notificar a la policía local. Esto es muy grave y sigue beneficiando al crimen organizado”, agregó Pereira. El comunicado subraya la postura del ministerio de que el proyecto de ley, en su forma actual, favorece las acciones de las organizaciones criminales al restringir la libertad de acción e investigación de la Policía Federal.

Por su parte, el secretario de Seguridad Pública de la Nación, Mário Sarrubbo, uno de los creadores del proyecto, calificó la propuesta de «inconstitucional» porque modifica el artículo 144 de la Constitución, que define las prerrogativas de cada cuerpo policial. «Una ley ordinaria no puede modificar el artículo 144 de la Constitución. Esto socava y menoscaba la cooperación federal», enfatizó.

Facciones, ley antiterrorista y soberanía en debate.

Según Sarrubbo, el proyecto de ley podría obstaculizar las investigaciones de la Policía Federal sobre agentes estatales vinculados con el crimen organizado o las milicias. La versión anterior del texto de Derrite contemplaba acciones conjuntas o coordinadas de la Policía Federal a solicitud del gobernador del estado, una disposición criticada tanto por la Policía Federal como por el Ministerio de Justicia.

A pesar de las objeciones, Derrite anunció una nueva versión del proyecto en la madrugada del martes (11). Sin embargo, mantuvo la disposición que incluye los delitos de pandillas en la Ley Antiterrorista. Técnicos del Ministerio de Justicia advierten que esto podría poner en peligro la soberanía nacional y abrir la puerta a la injerencia externa y a sanciones.

“Equiparar diversos delitos con crímenes atroces terminó por convertirlos en crímenes atroces. Para otros países y organismos internacionales, esta equiparación se traduce en terrorismo. Ellos no harán esa distinción”, destacó Sarrubo, según el informe. 

Contexto político e institucional

Guilherme Derrite, quien se desempeñaba como Secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Tarcísio de Freitas (Republicanos) en São Paulo, solicitó una licencia para retomar su mandato como diputado federal y fungir como relator del texto enviado por el gobierno al Congreso. La decisión del Presidente de la Cámara de Representantes, Hugo Motta (Republicanos-PB), generó descontento en el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva y entre miembros del Ministerio de Justicia, quienes consideran el nombramiento un obstáculo para preservar las competencias de la Policía Federal.

Al anunciar la nueva versión, Derrite defendió el texto, afirmando que el proyecto de ley "no clasifica a las facciones como organizaciones terroristas, sino que equipara su conducta". A pesar de esta postura, el punto muerto persiste.

Artigos Relacionados