Miriam Leitão descubre que nada del bolsonarismo es normal.
El periodista que apoyó el golpe de Estado contra la expresidenta Dilma Rousseff y alimentó el bulo en torno a las maniobras fiscales por fin se ha dado cuenta de la realidad.
247 - Algunos prefieren el autoengaño. El gobierno es hostil a la prensa, y el hijo del presidente continúa difamando a una periodista desde la tribuna de la Cámara con comentarios sexistas. El presidente se rodea de militares en servicio activo. El ministro de Economía ofende a ciertos grupos sociales. La educación está a cargo de una persona sin la preparación necesaria. Algunos ministros viven en un delirio ideológico permanente. Los pueblos indígenas se ven amenazados por el desmantelamiento de la FUNAI (Fundación Nacional del Indio) y por el cabildeo de la minería y los intereses rurales más desfavorecidos. Los libros son censurados en los estados. La cultura está bajo ataque. Algunos creen que el país no enfrenta un riesgo para la democracia, sino que solo experimenta las dificultades de un mal gobierno. Y están quienes consideran que lo que importa es la economía, escribe la periodista Miriam Leitão en su columna. columna Este domingo.
Quienes prefieren el autoengaño tal vez vivan mejor en el presente, pero no ven las señales de alerta del peligro y, por lo tanto, no se preparan para afrontarlo. Mantenerse consciente de los riesgos es la actitud más sensata en tiempos tan difíciles como los actuales. Nada de lo que nos ha sucedido es normal —dice Miriam, quien apoyó el golpe de Estado contra la expresidenta Dilma Rousseff y la farsa de las maniobras fiscales, con el objetivo de reimplantar la agenda neoliberal en Brasil—.
