Moraes autoriza a general condenado por intento de golpe a trabajar en el cuartel.
Una decisión del ministro de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, permite al general retirado Mário Fernandes ejercer actividades internas en el Comando Militar de Planalto.
247 - El juez del Tribunal Supremo de Brasil, Alexandre de Moraes, autorizó al general retirado Mário Fernandes, condenado por participar en un intento de golpe de Estado, a realizar actividades laborales mientras cumple su condena. El trabajo se realizará en el Comando Militar de Planalto en Brasilia, donde se encuentra recluido. La Ley de Ejecución Penal contempla el trabajo como un derecho de la persona encarcelada y como un instrumento para su reinserción social. Esta información proviene del periódico... El Estado de São Paulo.
Decisión de la Corte Suprema y base legal.
En su fallo, Alexandre de Moraes enfatizó que se debe incentivar el desempeño laboral cuando existan condiciones adecuadas de seguridad y supervisión. El ministro tomó en cuenta un comunicado formal del Comando Militar de Planalto, que informó contar con una estructura administrativa interna capaz de recibir al condenado.
Según el Supremo Tribunal Federal (STF), las actividades a realizar serán de carácter intelectual y tendrán lugar exclusivamente dentro de la unidad militar, sin ningún contacto externo no autorizado.
Condiciones impuestas para el trabajo interno
La autorización establece criterios estrictos para el desempeño de sus funciones. Mário Fernandes podrá usar una computadora sin acceso a internet y deberá trabajar bajo la supervisión constante de un oficial. Las tareas se ajustarán a un plan de trabajo individual presentado previamente por la unidad militar y aprobado por el tribunal. Además, el mando militar fue notificado oficialmente de la decisión y debe garantizar el pleno cumplimiento de las órdenes judiciales.
Condena por delitos contra la democracia
El general retirado fue condenado por la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal a 26 años y seis meses de prisión por los delitos de organización criminal armada, tentativa de abolición violenta del Estado Democrático de Derecho, golpe de Estado y daños a la propiedad pública.
Durante el proceso, Mário Fernandes admitió ser el autor del llamado Plan Daga Verde y Amarilla, que preveía el asesinato del ministro Alexandre de Moraes, del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y del vicepresidente Geraldo Alckmin. La autorización para la obra no altera la condena ni reduce la gravedad de los delitos reconocidos por el Tribunal Supremo.


