Motta solicitó el apoyo del Tribunal Supremo Federal (STF) para nombrar a Derrite como relator del Proyecto de Ley Antifacciones.
El presidente de la Cámara consultó a los magistrados del Tribunal Supremo antes de confirmar a un congresista vinculado a Tarcísio como ponente del proyecto de ley del gobierno de Lula.
247 - La elección del diputado federal Guilherme Derrite (PP-SP) como ponente del proyecto de ley contra las facciones, que se oponía al Palacio de Planalto, contó con el apoyo de ministros del Tribunal Supremo Federal (STF). Según el FSPEl presidente de la Cámara de Representantes, Hugo Motta (Republicanos-PB), solicitó la opinión de Alexandre de Moraes y Gilmar Mendes antes de anunciar oficialmente el nombre del congresista.
Los miembros del Tribunal Supremo consideran que Derrite, actual Secretario de Seguridad Pública de São Paulo durante la administración de Tarcísio de Freitas (Republicanos), mantiene buenas relaciones con el Tribunal. A su juicio, esta cercanía facilitaría el diálogo y posibles ajustes al texto de la propuesta, además de reflejar la supuesta falta de coordinación dentro del gobierno de Lula (PT) en materia de seguridad pública.
El lunes 10, Motta se presentó personalmente en el STF para discutir con Moraes y Gilmar los puntos centrales del proyecto elaborado por Derrite. Según informes, el presidente de la Cámara quería saber si existía alguna inconstitucionalidad y si el texto podría encontrar oposición judicial. Una de las disposiciones más controvertidas establece que la Policía Federal solo podría investigar a grupos criminales a petición del gobernador del estado, medida considerada inconstitucional por al menos un ministro de la Corte Suprema.
El gobierno federal ve en el Proyecto de Ley Antifacciones su principal apuesta para intentar revertir la crisis de imagen en materia de seguridad. Motta, si bien ha colaborado en votaciones de interés para el Ejecutivo, ha sido percibido por los aliados de Lula como un interlocutor ambiguo. Según parlamentarios de base, el presidente de la Cámara busca equilibrar las alianzas con la oposición para mantener el control del Parlamento, pero, en momentos decisivos, se ha alineado más hacia la derecha, como en la nominación de Derrite, considerado un nombre vinculado al gobernador Tarcísio, posible rival de Lula en 2026.
A pesar del malestar en el Palacio Presidencial, los magistrados de la Corte Suprema reconocen a Derrite como un parlamentario con supuesta experiencia técnica en seguridad pública, lo que, según ellos, podría favorecer el avance del proyecto de ley. Gilmar Mendes, en conversación con periodistas en Buenos Aires, criticó la excesiva politización del debate.
“Debemos abordar la delincuencia dentro del marco institucional habitual”, afirmó. “Me parece que hay mucha bravuconería en torno a este tema y un exceso de politización, especialmente considerando los conflictos que se están desarrollando en el país”.
El gobierno de Lula, sin embargo, mantiene su oposición al intento de equiparar a las facciones criminales con los grupos terroristas, uno de los puntos analizados en el informe de Derrite. La ministra de la Secretaría de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, reiteró: «El terrorismo tiene un objetivo político e ideológico y, según el derecho internacional, justifica la intervención de otros países en nuestro territorio».
El decano de la Suprema Corte Federal sostiene que el debate debería centrarse en medidas concretas para combatir el crimen organizado, y no en la terminología. Recordó la decisión de la Corte en el llamado... ADPF de las Favelas, que estableció directrices para reducir la letalidad policial y fortalecer la acción integrada de organismos como la Policía Federal en investigaciones de importancia interestatal e internacional.
Después de una reunión con Derrite y el Director General de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, Hugo Motta anunció el lunes (10) que el texto final del proyecto garantizará la autonomía de la Policía Federal en las investigaciones sobre el crimen organizado.


