Fiscalía acusa a propietarios del parque de atracciones Glória Center por homicidio.
En Río, a una pareja de empresarios e ingenieros se les ha prohibido ejercer profesionalmente y se enfrentarán a cargos criminales por la muerte de dos adolescentes.
Los propietarios del parque de atracciones Glória Center y el ingeniero responsable fueron inculpados hoy por la muerte de los jóvenes Alessandra da Silva Aguilar y Vitor Alcântara de Oliveira, ocurrida en un accidente dentro del establecimiento en la madrugada del 14 de agosto de este año, en Río de Janeiro.
El Ministerio Público de Río de Janeiro ha imputado a los empresarios Maria da Glória Pinto y Leandro Pinto Ribeiro, junto con el ingeniero Luiz Soares Santiago, por homicidio agravado (por pago o promesa de recompensa, o por otro motivo vil). A Maria da Glória y Leandro también se les prohíbe trabajar en actividades comerciales en el sector del entretenimiento público, y a Luiz Soares se le prohíbe emitir informes de ingeniería.
El Centro Glória estaba ubicado en la Estrada dos Bandeirantes, cerca del número 28.000, en Vargem Grande. Los dos adolescentes y otras nueve personas fueron impactados por una pieza de la atracción "Tifón" (coches que giran suspendidos en el aire), que se desprendió de su estructura. Alessandra falleció en el lugar y Vitor tres días después del accidente.
Según la denuncia presentada por los fiscales Alexandre Themístocles y Márcia Velasco, el informe pericial indicó que los juegos del parque estaban en pésimas condiciones, con piezas deterioradas, cuñas con pedazos de madera, conductores con empalmes y cinta aisladora expuesta -que podría causar descargas eléctricas-, estructuras fijadas con cables metálicos retorcidos y de colores, juegos con clavos oxidados, entre otras irregularidades.
Según la denuncia, el 5 de agosto, a cambio de una remuneración, el ingeniero Luiz Cláudio presentó un Informe Técnico de Responsabilidad Mecánica que certificaba que todas las atracciones se encontraban en perfecto estado de funcionamiento y dentro de los estándares mecánicos para uso público. Según Themístocles, el minucioso análisis de los peritos reveló que la atracción "Tifón", de aproximadamente 40 años de antigüedad, debido a su mal estado de conservación y graves problemas estructurales, presentaba madera podrida y fibra de vidrio quebradiza.
