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“No les corresponde a los criminales golpistas elegir quién los juzgará”, escriben expertos legales.

Retirar a Alexandre de Moraes del cargo de informante sería otorgar a los investigados el poder de manipular la jurisdicción, violando el principio del juez natural”.

Alexandre de Moraes (Foto: Carlos Moura/SCO/STF)

247 - En un artículo firmado este domingo (1) en FSP, Pedro Serrano, abogado, doctor en Derecho del Estado y profesor de Derecho Constitucional y Teoría del Derecho (PUC-SP) y Fernando Hideo Lacerda, doctor en Derecho y profesor de la Escuela Paulista de Derecho refutan la tesis defendida por el editorial del periódico titulado "Sospechas graves exigen tanto rigor como equilibrio" para apartar al ministro Alexandre de Moraes de la información de los casos sobre el intento de golpe de Estado de la extrema derecha liderada por Jair Bolsonaro. 

Los dos juristas afirman que el editorial de Folha defiende “una comprensión equivocada del principio del juez natural a la luz de la propia naturaleza de los crímenes investigados”.

El ataque al ministro Moraes no fue un ataque contra él personalmente, sino contra la figura institucional que desempeñó un papel central en el funcionamiento del Estado democrático de derecho como presidente del Tribunal Superior Electoral durante las elecciones y relator de la investigación de noticias falsas en el Supremo Tribunal Federal. Su destitución otorgaría a los investigados la facultad de manipular la jurisdicción, violando el principio constitucional de justicia natural.

Permitir tal destitución equivaldría a permitir que los criminales elijan a sus propios jueces. Esta posibilidad sentaría un precedente que amenaza la independencia del poder judicial y socava la democracia. El asunto cobra aún más relevancia en el contexto actual, en el que se perfila un claro intento de ruptura institucional, enfatizan.

“Las investigaciones de la Policía Federal revelaron que el atentado contra el ministro Alexandre de Moraes fue un paso de un plan estructurado y coordinado, con múltiples núcleos de acción, para subvertir el orden democrático y llevar a cabo un golpe de Estado, cuyo objetivo final era impedir la toma de posesión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y mantener a Bolsonaro en el poder”.

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