Nassif: Es posible que Fachin News esté actuando como provocador.
Tras su derrota en la última votación del Tribunal Supremo, Fachin se presenta como un héroe intachable e intrépido. Difunde las amenazas y se jacta: no teme las amenazas contra él, sino solo contra su familia. (...) Es posible, sí, que haya recibido amenazas aisladas. La estrategia consistió en divulgarlas, exagerarlas y generar polémica. En cualquier caso, Fachin actúa como un agente provocador, escribe el periodista Luis Nassif.
Por Luis Nassif, en el diario GGN.
En agosto de 2008, la revista Veja perpetró uno de los mayores escándalos de noticias falsas en la historia del periodismo, con la historia de la falsa intervención telefónica en el Tribunal Supremo Federal (STF).
El informe, elaborado por los periodistas Diego Escosteguy y Policarpo Junior, formaba parte de una ofensiva para frustrar la Operación Satiagraha. En él se afirmaba que «el espionaje clandestino, una plaga histórica en el país, está dejando de ser una actividad propia de bandidos para convertirse en una práctica institucional. En los últimos años, Brasil ha demostrado una tolerancia excesiva hacia las violaciones de la libertad y la privacidad de las personas en nombre de la lucha contra la corrupción».
Posteriormente, Policarpo participaría directamente en una serie de escuchas telefónicas ilegales en colaboración con el operador de juego ilegal Carlinhos Cachoeira, con Jairo Martins como informante, quien, al momento de la falsa escucha en la Corte Suprema, era consultor informático del entonces presidente de la Corte Suprema, Gilmar Mendes. Escosteguy se convertiría en uno de los periodistas que trabajaban en la línea auxiliar de Lava Jato, defendiendo la tesis de que la lucha contra la corrupción justifica las violaciones a la libertad y la privacidad de las personas.
Vista desde la distancia, la Satiagraha representó, de hecho, un ensayo para el modelo de estado policial que, años más tarde, se apoderaría del país.
(....)
Tras su derrota en la última votación del Tribunal Supremo, Fachin se presenta como un héroe intachable e intrépido. Hace públicas las amenazas y se jacta: no teme las amenazas contra él, sino solo contra su familia.
Se desconoce el tipo de amenazas. Podría tratarse de algún izquierdista desequilibrado, de una trampa de MBL —que fue denunciada esta semana por orquestar operaciones para hacerse la víctima— o de un correo electrónico aislado.
En un momento en que la caravana de campaña de Lula recibe amenazas concretas, como cuatro disparos, y en que abogados críticos con Lava Jato sufren allanamientos en sus domicilios, las declaraciones de Fachin sugieren que el exabogado de movimientos de trabajadores rurales se prepara para la siguiente etapa de su vida política. Tras adoptar una imagen de implacable, negando el habeas corpus al mismo tipo de liderazgo rural que antes defendía —acciones que allanaron el camino para su nominación a la Corte Suprema—, ahora se presta a encubrir la expansión de acciones arbitrarias.
Es posible que haya recibido amenazas aisladas. La táctica consistió en darles publicidad y exagerarlas, creando polémica. En cualquier caso, Fachin actúa como agente provocador.