Nueva meta del programa "Minha Casa, Minha Vida": 3 millones.
"Nos hemos fijado un objetivo de 3 millones. Si se produce la misma expansión que en el período comprendido entre 2011 y 2014, llegaremos a unos 4 millones, lo que supondría 1 millón de viviendas al año", declaró la presidenta Dilma Rousseff, que participó este jueves en una reunión del Consejo de Desarrollo Económico y Social.
Yara Aquino y Daniel Lima - Reporteros de Agência Brasil
La presidenta Dilma Rousseff anunció hoy (5) que la tercera etapa del programa «Mi Casa, Mi Vida» tiene como objetivo la construcción de 3 millones de viviendas. Rousseff expresó su esperanza de que sea posible avanzar hasta alcanzar los 4 millones de viviendas. Participó en una reunión del Consejo de Desarrollo Económico y Social, integrado por empresarios y representantes de movimientos sociales.
«Nos hemos propuesto un objetivo de 3 millones. Si la expansión se mantiene igual que entre 2011 y 2014, llegaremos a unos 4 millones, lo que supondría 1 millón de viviendas al año. Aún no hemos alcanzado el millón anual; nos hemos acercado bastante, con 960 1. Así que es posible llegar a esa cifra, pero no la hemos fijado como meta. El objetivo más cercano a lo que las empresas han logrado es de 3 millones. Empezamos con esos 3 millones. El objetivo es así: cuando veas que vas a alcanzarlo, lo amplías», declaró en su discurso ante la junta directiva.
La tercera fase del programa seguirá la misma metodología que las anteriores, según la presidenta Dilma, con consultas a empresas, movimientos sociales y gobiernos estatales. La segunda fase del programa, actualmente en vigor, tiene como objetivo alcanzar los 2,75 millones de viviendas para finales de 2014.
El programa "Minha Casa, Minha Vida" financia la vivienda para familias con ingresos de hasta R$ 5 mensuales. Las condiciones de financiación varían según los ingresos familiares. Para familias con ingresos mensuales de hasta R$ 1.600, la cuota es del 5% de sus ingresos. Para familias con ingresos de hasta R$ 3.275, el programa ofrece un subsidio que puede alcanzar los R$ 25. Para familias con ingresos mensuales entre R$ 3.275 y R$ 5, el beneficio consiste en una tasa de interés menor que la de los préstamos hipotecarios tradicionales.
