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OIT condena el Brasil de Temer: no es un referente contra la esclavitud.

Los cambios en la dirección de las inspecciones laborales y en la definición de trabajo esclavo por parte del gobierno brasileño han llevado a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a expresar su preocupación por el futuro de la lucha contra esta práctica en el país. «A partir de hoy, Brasil deja de ser el referente en la lucha contra la esclavitud que era en la comunidad internacional», declaró el coordinador del Programa de la OIT para Combatir el Trabajo Esclavo en Brasil, Antônio Rosa. Este cambio de rumbo se percibe como una especie de favoritismo para servir a intereses específicos, especialmente los del sector rural, con el objetivo de obtener suficientes votos en la Cámara de Diputados para bloquear el avance de la segunda acusación, por obstrucción a la justicia y organización criminal, contra Michel Temer.

Los cambios en la dirección de las inspecciones laborales y en la definición de trabajo esclavo por parte del gobierno brasileño han llevado a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a expresar su preocupación por el futuro de la lucha contra esta práctica en el país. "A partir de hoy, Brasil deja de ser el referente en la lucha contra la esclavitud que era en la comunidad internacional", declaró el coordinador del Programa de la OIT para Combatir el Trabajo Esclavo en Brasil, Antônio Rosa. Este cambio de rumbo se percibe como una especie de favoritismo para servir a intereses específicos, especialmente los de la bancada rural, con el objetivo de obtener suficientes votos en la Cámara de Diputados para bloquear el avance de la segunda acusación, por obstrucción a la justicia y organización criminal, contra Michel Temer. (Foto: Paulo Emílio)

247 - Los cambios en la dirección de las inspecciones laborales y en la definición de trabajo esclavo por parte del gobierno brasileño han llevado a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a expresar su preocupación por el futuro de la lucha contra esta práctica en el país. "A partir de hoy, Brasil deja de ser el referente en la lucha contra la esclavitud que era en la comunidad internacional", declaró Antônio Rosa, coordinador del Programa de la OIT para Combatir el Trabajo Esclavo en Brasil.

La declaración de Rosa se produce un día después de que el Ministerio de Trabajo promulgara un decreto que modifica la definición de trabajo esclavo y delega en el ministro la facultad de revelar o no los nombres de las empresas que figuran en la llamada "lista sucia", que hace públicas las compañías que no cumplen con las normas y derechos laborales.

Según la nueva definición, el trabajo solo puede considerarse análogo a la esclavitud cuando el trabajador está sujeto a amenazas de castigo, se prohíbe el transporte, lo que conlleva aislamiento geográfico, existe vigilancia armada para mantener al empleado en el lugar de trabajo y se retienen sus documentos personales. Para Rosa, el decreto ministerial crea un concepto "condicionado a una situación de libertad, y así no funciona en el mundo; la esclavitud moderna no se caracteriza de esta manera".

La medida fue criticada por el Ministerio Público del Trabajo (MPT) y también por la oposición al gobierno de Michel Temer, ya que la iniciativa es vista como una especie de favoritismo para atender intereses específicos, especialmente los de la bancada rural, con el objetivo de asegurar votos suficientes en la Cámara para bloquear el avance de la segunda acusación – por organización criminal y obstrucción a la justicia – contra Temer.