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Según Haddad, para Bolsonaro sólo la libertad de prensa es más despreciable que el medio ambiente.

El exalcalde Fernando Haddad enfatiza que la libertad de prensa y el medio ambiente son temas de poco interés para Jair Bolsonaro. En un artículo, Haddad destaca los recientes ataques del excapitán sobre estos temas y afirma que «en la jerarquía de valores de Bolsonaro, solo la libertad de prensa es más despreciable que el medio ambiente, que, según él, es asunto exclusivo de los veganos».

Según Haddad, para Bolsonaro sólo la libertad de prensa es más despreciable que el medio ambiente.

247 - El exalcalde Fernando Haddad señala que la libertad de prensa y el medio ambiente son temas de poco interés para Jair Bolsonaro. (En un artículo publicado por el periódico...) Folha de S. PabloHaddad señala que el propio excapitán declaró que emitir una medida provisional que eximía a las empresas que cotizan en bolsa de publicar sus estados financieros en la prensa escrita tenía como objetivo "comprometer la sostenibilidad del periódico Valor, que, en su opinión, no vende lo que él mismo entiende como verdad, sino que se dedica a la política partidista". Al día siguiente, intentando rectificar sus palabras, Bolsonaro declaró que "la intención, de hecho, no era tomar represalias contra quienes lo criticaron, sino prevenir la deforestación". 

"Una burla tras otra, queda claro que, en la jerarquía de valores de Bolsonaro, solo la libertad de prensa es más despreciable que el medio ambiente, que, según él, es preocupación exclusiva de los veganos", afirma Haddad en su artículo. 

Angela Merkel y Emmanuel Macron no son veganos, que yo sepa, pero parecen bastante preocupados por la indiferencia del gobierno brasileño hacia el medio ambiente. En julio, la superficie de la Amazonia bajo alerta de deforestación aumentó un 278% en comparación con el mismo mes de 2018. Bolsonaro, por su parte, en un evento de la industria automotriz, refiriéndose a la reunión del G-20, despreció a los dos jefes de gobierno, señala. 

Trump encargó a su secretario de Comercio que le susurrara a un Bolsonaro que, sin duda, está cada vez más enamorado, sobre los supuestos inconvenientes de estrechar lazos con Europa, sin especificarlos. Quizás sería más importante preocuparse por los inconvenientes del amor, un sentimiento que rara vez está presente en el tablero de ajedrez de la geopolítica mundial —observa Haddad—.