PEC 65 no garantiza protección y puede debilitar al Banco Central, señala el sindicato que representa a la institución.
Señal de alerta de que la propuesta en discusión podría abrir lagunas para nombramientos políticos y comprometer la autonomía de la agencia.
247 - El debate en torno a la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 65 ha vuelto a la palestra tras los discursos que defienden su aprobación como una forma de proteger al Banco Central de presiones externas, como las surgidas en el reciente episodio del Banco Master. Sin embargo, representantes de los empleados de la institución consideran que la iniciativa podría tener efectos contrarios a los anunciados y generar riesgos estructurales para el funcionamiento del Banco Central.
En un comunicado público, el Sindicato Nacional de Empleados del Banco Central (Sinal), a través de su filial en el Distrito Federal, expresó su preocupación por la defensa de una versión aún desconocida de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 65. La organización afirma haber sabido, de fuentes seguidoras del asunto, que el nuevo texto no definiría claramente el régimen de contratación de empleados ni incluiría al Banco Central entre las instituciones con actividades típicas del Estado, delegando al presidente de la institución la decisión sobre cómo contratar al personal.
Según el sindicato, este modelo sentaría precedentes peligrosos para el futuro de la institución. Sinal enfatiza que, históricamente, los presidentes de los Bancos Centrales provienen del mercado financiero y tienden a aplicar la lógica propia del sector privado. En una institución con poderes de policía y la responsabilidad de regular el sistema financiero, este perfil podría comprometer decisiones sensibles, como los procesos de liquidación bancaria, como ocurrió en el caso del Banco Master.
La organización también critica que la propuesta de enmienda constitucional se esté defendiendo sin que su nueva redacción haya sido ampliamente difundida ni debatida con los empleados. Según el sindicato, la propuesta se está considerando una solución automática a todos los problemas del Banco Central, aunque su contenido no es de conocimiento público. El texto, actualmente disponible en el sitio web del Senado, clasifica al Banco Central como una entidad privada, lo cual genera una fuerte resistencia interna.
Se esperaba que una posible reformulación de la PEC (Propuesta de Enmienda Constitucional) eliminara esta definición y preservara al Banco Central como entidad de derecho público, sujeta al Régimen Jurídico Único (RJU) y con garantías institucionales compatibles con su función. Sin embargo, la creación de una carrera paralela para los empleados bajo la CLT (Consolidación de las Leyes Laborales), junto con los funcionarios públicos estatutarios, se señala como un factor de desestabilización de la fuerza laboral y debilitamiento institucional.
Según Sinal, este modelo abriría la puerta a nombramientos políticos en puestos actualmente reservados para funcionarios de carrera, un fenómeno conocido como «puerta giratoria». Según el sindicato, esto podría llevar a la captura del Banco Central por intereses ajenos a la función de una institución pública responsable de supervisar el mercado financiero y la emisión de moneda.
El comunicado enfatiza que es necesario fortalecer y valorar las carreras profesionales en el Banco Central, pero sin sustituir el régimen estatutario por el régimen de la CLT (Consolidación de las Leyes Laborales). Según el sindicato, el desempeño del Banco Central y la calidad de los servicios que presta al país dependen directamente de la estabilidad y la cualificación de sus empleados actuales y futuros.
Otro punto planteado es la falta de transparencia en el proceso. Según Sinal, el Banco Central no ha presentado ni promovido un debate interno sobre la nueva redacción de la propuesta de enmienda constitucional (PEC) elaborada por la Procuraduría General de la República y presentada al relator del Senado. Para la organización, la transparencia es condición esencial para que cualquier cambio institucional alcance sus objetivos.
Para finalizar, el sindicato señala que el propio Banco Central ha definido la empatía como uno de los valores que debe promover la institución. Para los empleados, esta directriz debe aplicarse, ante todo, en la relación con quienes contribuyen al funcionamiento diario del Banco Central.

