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La Policía Federal brasileña desmantela una banda cibernética.

El tribunal ordenó la detención de 15 estafadores que clonaban tarjetas magnéticas y copiaban información de usuarios utilizando máquinas Redecard y Cielo.

Por Fernando Porfirio

 

247 Tenga cuidado al usar su tarjeta de crédito en esos datáfonos. Un sofisticado sistema puede robar todos sus datos en segundos. La Policía Federal ha descubierto una nueva era de ciberdelincuencia que opera en la capital de São Paulo y que hasta el momento ha causado pérdidas estimadas en 7 millones de reales.

 El Tribunal Federal ordenó la detención de 15 personas, confiscó equipos electrónicos, joyas y automóviles, y congeló las cuentas bancarias de los implicados. El juez a cargo del caso confesó que, tras conocer el modus operandi de la banda, contrató un servicio que envía mensajes de texto a los teléfonos móviles cada vez que se utiliza una tarjeta, como medida de protección contra la estafa.

 La banda manipuló equipos electrónicos llamados dispositivos POS (Punto de Venta).punto de ventaLa banda instalaba un dispositivo conocido como "skimmer", que utilizaban para copiar la información magnética y clonar tarjetas bancarias o de crédito. Luego retiraban dinero y realizaban compras en terminales de punto de venta (TPV) de Redecard y Cielo (antes Visanet).

 Los objetivos preferidos de los delincuentes eran las tiendas de lujo, principalmente las de electrónica, ubicadas en centros comerciales. Bastaba con un ordenador portátil o incluso un teléfono móvil para copiar en segundos los datos de las tarjetas de crédito.

 Según la Policía Federal, la banda estaba compuesta por dos grupos que actuaban de forma coordinada. Su objetivo era manipular datáfonos y luego instalarlos en establecimientos comerciales afiliados a las compañías emisoras de tarjetas (Cielo y Redecard). El sistema era similar al utilizado para robar datos de cajeros automáticos bancarios.

 El siguiente paso consistía en capturar las bandas magnéticas y las contraseñas de las tarjetas utilizadas por los clientes, recuperar los datos capturados mediante transmisión inalámbrica, crear clones y utilizarlos para compras y retiros.

 La Policía Federal descubrió, mediante escuchas telefónicas, que el grupo no solo utilizaba las tarjetas para gastos personales cotidianos, sino también para obtener dinero fácil comprando artículos de alto valor para su reventa. Un ejemplo fue el caso en el que uno de los acusados ​​ofreció 50 televisores LCD de 42 pulgadas a un receptor de bienes robados.

 La investigación comenzó el año pasado. Veintitrés personas fueron vigiladas con autorización judicial. La Policía Federal logró congelar los activos financieros de 26 personas físicas y jurídicas. Tres personas fueron detenidas in fraganti en un centro comercial de Guarulhos cuando intentaban realizar compras con 47 tarjetas bancarias clonadas.