Policía Federal de Brasil ve riesgo en decisión de Toffoli de ordenar envío de pruebas del caso Master al Ministerio Público.
Los investigadores temen que las pesquisas se vean perjudicadas y cuestionan el análisis de los celulares incautados.
247 - Los investigadores de la Policía Federal (PF) están preocupados por la decisión del ministro Dias Toffoli del Supremo Tribunal Federal (STF) de remitir a la Procuraduría General de la República (PGR) las pruebas incautadas en la fase más reciente de la investigación del Banco Master. Según la columna... Panel SASegún expertos que trabajan en el caso en Folha de São Paulo, la medida representa una maniobra que puede comprometer tanto el avance de las investigaciones como la integridad del material recolectado.
Las pruebas recabadas corresponden a la segunda fase de la Operación Cumplimiento Cero, iniciada este miércoles (14). En total, se ejecutaron 42 órdenes de allanamiento e incautación en domicilios vinculados a Daniel Vorcaro, controlador del Banco Master, así como a familiares y empresarios vinculados a las empresas investigadas.
Preocupación por celulares incautados
Entre las principales preocupaciones planteadas por los expertos se encuentra el destino de los teléfonos celulares incautados durante el operativo. Según los investigadores, estos dispositivos requieren un análisis inmediato, ya que los propios sistemas de seguridad podrían impedir el acceso posterior a los datos almacenados si el análisis forense no se realiza con celeridad.
Inicialmente, dentro de la Policía Federal, la decisión de Toffoli se interpretó como una marcha atrás, tras la presión interna relacionada con la decisión previa de que el material permaneciera bajo custodia del Supremo Tribunal Federal. Sin embargo, la evaluación actual es que enviar las pruebas a la Fiscalía General de la República podría conllevar riesgos adicionales para el proceso de investigación.
Riesgo para la cadena de custodia
Los expertos también plantean inquietudes sobre la preservación de la cadena de custodia de las pruebas. Según los investigadores, mantener los teléfonos celulares fuera del entorno técnico de la Policía Federal aumenta la posibilidad de cuestionamientos sobre la integridad del material, lo que podría debilitar su validez en cualquier acción legal.
Además, miembros de la Policía Federal afirman que la Procuraduría General de la República no cuenta con la misma estructura técnica especializada para el análisis de dispositivos electrónicos, lo que podría obstaculizar o retrasar la extracción de información relevante para la investigación.
Posibles impactos legales
Otro temor recurrente entre los investigadores es el impacto legal de la decisión. Dado que la Procuraduría General de la República (PGR) forma parte del Ministerio Público Federal, responsable de la persecución penal, la producción o el manejo directo de pruebas por parte de la agencia podría ser utilizada por los abogados de los acusados para cuestionar la legalidad del procedimiento y solicitar la nulidad procesal. Al ser contactada para obtener comentarios sobre las evaluaciones realizadas por los peritos de la Policía Federal, la oficina de prensa del Supremo Tribunal Federal no respondió.


