Planalto apuesta por acabar con el horario 6x1 para fortalecer las celebraciones del 1° de Mayo.
El gobierno quiere acelerar el proyecto en el Congreso y utilizar cuestiones laborales para darle un nuevo peso político al Día del Trabajo.
247 - Miembros del Palacio de Planalto están orquestando una ofensiva política para acelerar la tramitación del proyecto de ley que propone eliminar el horario laboral de 6x1. Esta medida se produce en el contexto del 1 de mayo, fecha simbólica para el sector progresista e históricamente asociada al Partido de los Trabajadores (PT), el partido del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La evaluación interna es que la aprobación o un avance significativo de la propuesta podría devolver protagonismo político a las celebraciones del Día del Trabajo. Esta información proviene de [nombre de la fuente faltante]. Metrópolis.
La estrategia del Gobierno es utilizar la cuestión de la jornada laboral como elemento central para movilizar a sindicatos, movimientos sociales y activistas en las calles, reforzando la agenda laboral del Ejecutivo en un año electoral.
La coordinación de la reorganización del 1 de Mayo estuvo a cargo del Ministro de la Secretaría General de la Presidencia de la República, Guilherme Boulos. Su departamento es responsable de la coordinación con los movimientos sociales y su misión es garantizar un evento con amplia participación popular, que debería incluir la presencia del propio presidente.
Los aliados de Lula creen que el gobierno necesita recuperar el significado simbólico de la fecha, especialmente tras la reciente falta de celebraciones. El objetivo es presentar a los votantes una narrativa que trascienda las políticas fiscales y sociales, destacando también las medidas destinadas a mejorar la calidad de vida de los trabajadores. En este contexto, el gobierno pretende vincular el debate sobre la eliminación de la jornada laboral de 6x1 con otras iniciativas, como la ampliación de la exención del impuesto sobre la renta para quienes ganan hasta R$ 5.
El episodio de 2024 aún pesa mucho en las evaluaciones internas. Ese año, la celebración del 1 de Mayo en São Paulo tuvo poca asistencia, lo que generó críticas públicas por parte de Lula. En un discurso, el presidente no ocultó su descontento con la organización del evento. "No crean que se quedará así. Saben que ayer hablé con él sobre este evento y le dije: 'Márcio, este evento está mal organizado'. No hicimos el esfuerzo necesario para traer a la cantidad de gente necesaria", declaró Lula.


