El presidente del INSS solicita la destitución del director vinculado a Stefanutto.
La solicitud de destitución de Léa Bressy Amorim, número 2 en el organigrama del INSS, se realizó en medio de investigaciones sobre un esquema de deducciones ilegales.
247 - La tensa atmósfera en el Instituto Nacional de la Seguridad Social alcanzó nuevas dimensiones este miércoles 19, cuando el presidente del organismo, Gilberto Waller, envió una solicitud formal al Ministerio de Seguridad Social para la destitución de la directora de Tecnologías de la Información, Léa Bressy Amorim. Esta medida se produce en el marco de las investigaciones que sacuden al organismo desde abril.
En el documento oficial, según g1Waller señala que Léa, quien también es responsable de asumir el cargo en el INSS en ausencia del titular, mantiene una “notoria cercanía personal” con el expresidente de la institución, Alessandro Stefanutto, quien fue arrestado el jueves (13) durante una operación de la Policía Federal.
La proximidad a Stefanutto motivó la decisión.
Stefanutto, destituido en abril tras destaparse el caso, es uno de los principales implicados en la trama de descuentos ilegales aplicados a las prestaciones de jubilación y pensiones. Su detención se produjo tras nuevas investigaciones de la Policía Federal, que detectaron prácticas fraudulentas reiteradas durante cinco años.
En la carta oficial, Waller argumenta que la destitución es necesaria para «salvaguardar la imagen del INSS» y garantizar que la agencia siga colaborando con las investigaciones en curso. La evaluación interna indica que la permanencia del director podría generar fricciones en un momento de gran atención pública y exigencia de total transparencia.
Plan multimillonario de descuentos irregulares
La operación de la Policía Federal reveló un elaborado esquema para aplicar cuotas mensuales indebidas a jubilados y pensionistas entre 2019 y 2024. Sin ninguna autorización de los beneficiarios, se les descontaban importes de sus pagos como si se hubieran afiliado a asociaciones de jubilados, algo que nunca ocurrió.
Las investigaciones indican que los fondos malversados podrían alcanzar los R$ 6,3 millones. La primera fase del operativo, iniciada el 23 de abril, reveló que 11 entidades se presentaban como proveedoras de asistencia legal u ofrecían descuentos en gimnasios y planes de salud, pero carecían de la estructura y los servicios correspondientes a lo que anunciaban.
Según el entonces ministro de la Contraloría General de la Unión (CGU), Vinícius de Carvalho, los contratos firmados con estas entidades fueron suspendidos tras los primeros hallazgos de irregularidades, como parte de las medidas para evitar mayores perjuicios a los beneficiarios.
Delitos atribuidos a los investigados
Los implicados están siendo procesados por delitos como la introducción de datos falsos en sistemas oficiales, fraude a la seguridad social, asociación delictiva, corrupción activa y pasiva, así como ocultación y dilapidación de bienes. La Policía Federal mantiene varias líneas de investigación abiertas, analizando documentos, transacciones financieras y vínculos entre los sospechosos.


