PT y PMDB ya están negociando alianzas en 6 estados.
En nombre de las elecciones de 2018, el PT (Partido de los Trabajadores) y algunas facciones del PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño) están pasando la página del golpe; los dos partidos ya están negociando alianzas electorales locales en al menos seis estados: Alagoas, Ceará, Minas Gerais, Paraná, Piauí y Sergipe; en Minas Gerais, si Dilma Rousseff asegura un asiento en el Senado, el PMDB podría unirse a su fórmula; la explicación para esta aparente contradicción de principios es, sobre todo, pragmática; especialmente en el Nordeste, donde Lula tiene más del 50% según las encuestas de opinión, la alianza está en el interés de ambas partes: para el PT, tener candidatos fuertes podría aumentar aún más sus posibilidades; para los antiguos golpistas, ir contra un político tan popular podría complicar las elecciones.
247 - El PT y parte del PMDB están dispuestos a dejar atrás el golpe.
En el escenario nacional, se espera que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva insista en que el impeachment de Dilma fue un golpe de Estado.
En los estados, sin embargo, el PT no tendrá el mismo enfoque.
Los ejemplos más notorios son los de los senadores del PMDB, Renan Calheiros y Eunício Oliveira, quienes votaron a favor de la destitución de Dilma. Pero no es solo en el Alagoas de Renan o el Ceará de Eunício donde se aceleran las negociaciones entre miembros del PT y del PMDB para formar alianzas en las elecciones de 2018. Además de estos dos, hay negociaciones en Minas Gerais, Piauí, Sergipe y Paraná.
Al menos en estos seis estados, el PT y el PMDB, además de otros partidos de base que apoyaron el impeachment, ya han iniciado negociaciones para formar alianzas locales. En Minas Gerais, si Dilma logra un escaño en el Senado, el PMDB podría unirse a su candidatura. La explicación de esta aparente contradicción de principios es, sobre todo, pragmática. Especialmente en el Nordeste, donde Lula cuenta con más del 50% de los votos según las encuestas, la alianza beneficia a ambas partes: para el PT, contar con candidatos fuertes puede aumentar aún más sus posibilidades; para los exgolpistas, ir contra un político tan popular podría complicar las elecciones.
El líder del PT en la Cámara de Diputados, diputado Carlos Zarattini (SP), dijo que a nivel nacional no hay negociaciones, pero confirmó que hay conversaciones informales en los estados donde los dos partidos ya tenían una alianza, que persistió a pesar del impeachment y de la implosión de las relaciones en Brasilia.
Aunque la Dirección Nacional del PT ha prohibido formalmente las alianzas con partidos que apoyaron el impeachment, figuras importantes del partido ya argumentan que la norma debería revisarse. En una entrevista con el periódico "Estado de S. Paulo", el presidente estatal del PT en São Paulo, Luiz Marinho, estrecho colaborador de Lula, argumentó que el partido debe revocar la prohibición.
La información surge de un reportaje de Cristina Jungbut y Patricia Cagni en O Globo.
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