Regular el trabajo a través de aplicaciones será una prioridad del gobierno en 2026, dice Boulos.
El informe debería incluir ingresos mínimos, protección social y transparencia algorítmica.
247 - El ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Guilherme Boulos, declaró que el gobierno pretende aprobar el nuevo marco regulatorio para los trabajadores de aplicaciones móviles en el primer semestre de 2026. Estas declaraciones se produjeron tras una reunión con repartidores en el Palacio de Planalto, donde se firmó una ordenanza que establece un grupo interministerial dedicado a esta categoría. En enero se creará un segundo grupo, centrado en conductores de aplicaciones móviles. Esta información proviene del periódico O Globo.
GT se completará a principios de 2026.
El gobierno pretende finalizar el grupo técnico entre enero y febrero, transformando rápidamente las negociaciones en propuestas legislativas. Según Boulos, la intención es enviar el texto al Congreso en marzo y abril, antes de las restricciones electorales.
"Queremos tener, a finales de enero, o a más tardar principios de febrero, la conclusión de este grupo de trabajo, para que podamos traducirlo en medidas prácticas que mejoren la vida de esos millones de trabajadores en Brasil hoy", afirmó.
Tres pilares de la regulación
La propuesta que se consolidará en el informe legislativo deberá basarse en tres pilares centrales:
• Ganancias mínimas garantizadas para conductores de reparto y mensajeros;
• creación de un modelo de protección social, que incluya seguros y planes de pensiones;
• Mayor transparencia en los algoritmos que determinan la distribución de viajes y entregas.
El impasse sobre la tarifa mínima paraliza la votación.
Mientras el Poder Ejecutivo avanza internamente, la Cámara de Diputados enfrenta dificultades para votar el proyecto de ley que regula el sector. La intención era presentar el texto al pleno en diciembre, pero no hubo acuerdo sobre la definición de la tarifa mínima, lo que debería posponer la discusión hasta 2026.
La fórmula de pensiones, que considera el 25 % de los ingresos brutos como base para las cotizaciones al INSS (Instituto Brasileño de Previsión Social), ha avanzado, pero la tasa mínima de cotización sigue sin consenso. El presidente de la comisión especial, Joaquim Passarinho (PL-PA), advirtió sobre el impacto regional:
“En capitales como São Paulo y Brasilia, R$10 tiene sentido; en el interior, podría volverse inviable e incluso llevar a las empresas a suspender el servicio”, afirmó. Admitió la posibilidad de un aplazamiento. “La seguridad social está bien, el seguro está bien, mantener el modelo autónomo está bien. Solo necesitamos resolver la tarifa mínima. Existe el riesgo (de que se posponga hasta 2026)”, dijo.
¿Qué debe incluirse en el informe del ponente?
Se espera que el informe del diputado Augusto Coutinho (Republicanos-PE) mantenga a los repartidores y mensajeros como autónomos, permitiéndoles trabajar en múltiples plataformas simultáneamente. El texto se estructurará en torno a tres puntos principales:
• seguro obligatorio financiado por las plataformas, con foco en los motociclistas;
• normas de pensión basadas en el 25% de los ingresos;
• Implementación de puntos de apoyo para descanso y asistencia.
Coutinho también quiere que la regulación abarque todas las plataformas que interfieren en los precios o la dinámica operativa, ampliando la protección social para los trabajadores que dependen exclusivamente de las aplicaciones.
El Gobierno intenta desbloquear el acuerdo político
Boulos afirmó que algunas de las demandas de los trabajadores ya deberían figurar en el informe legislativo y que el nuevo grupo interministerial será esencial para mediar en un acuerdo político. También enfatizó que las plataformas participarán en reuniones paralelas, evitando retrasos en el calendario.
El ministro destacó la resistencia de empresas como Uber e iFood a adoptar un salario mínimo, pero afirmó que el gobierno insistirá para evitar, en sus palabras, que "la explotación y el sufrimiento de los trabajadores sin derechos" continúen sin respuesta. El objetivo es concluir el debate técnico en febrero y luego proceder a su votación en el Congreso.


