Las fuerzas de seguridad pública deben "estrangular el dinero" de las facciones criminales, argumenta Gleisi.
El ministro afirma que el gobierno federal busca dar una “respuesta completa” al problema y refuta la idea del “criminal bueno”.
247 - La ministra de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, afirmó que la lucha contra el crimen organizado en Río de Janeiro debe ir más allá de las operaciones policiales de confrontación. En una entrevista con... ESP / BroadcastSostuvo que la seguridad pública del país debería basarse en la inteligencia, la integración entre las entidades federales y la lucha contra el flujo financiero del narcotráfico.
En una entrevista con Estadão/Broadcast, Gleisi reconoció que parte de la población apoya las acciones policiales en comunidades dominadas por facciones, pero advirtió que este tipo de operación tiene un efecto limitado y conlleva altos riesgos. “La opinión de la población es muy comprensible, porque quienes viven en una comunidad oprimida por el narcotráfico saben lo que significan la violencia, la represión y la extorsión. Por lo tanto, es comprensible que la gente apoye una acción como la realizada en Río de Janeiro. Lo que queremos recalcar es que esto no combatirá eficazmente el crimen organizado”, afirmó.
"Una vida delictiva es reemplazable", advierte Gleisi.
La ministra calificó las operaciones puramente represivas como paliativas y defendió el uso de los servicios de inteligencia y la planificación integrada entre el gobierno federal, los estados y los municipios. «Esto puede brindar cierto alivio, pero estas operaciones ponen en riesgo la vida de los policías y de personas inocentes. Y el crimen organizado se reagrupa rápidamente en el territorio. Lamentablemente, para el crimen, la vida es reemplazable», afirmó.
Para Gleisi, es fundamental atacar las bases financieras de las facciones. «Tenemos que asfixiar el dinero que sustenta el narcotráfico y llevar a cabo operativos que alcancen a los peces gordos, que son quienes financian la ocupación del territorio», declaró. Citó como ejemplo la Operación Carbón Oculto, realizada con la participación del gobierno federal, la Policía Federal, el Servicio de Impuestos Internos y el COAF (Consejo para el Control de las Actividades Financieras), que investigó y bloqueó recursos vinculados al lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Integración y nueva estructura para la seguridad pública
La ministra hizo hincapié en que el papel del gobierno federal debería ser coordinar e institucionalizar las acciones conjuntas, no solo proporcionar equipo. “Hoy en día, los estados nos tratan como proveedores de equipo. Nos dicen: ‘Vamos a realizar una operación y necesitamos vehículos blindados’. No se reúnen con el gobierno federal, no planifican la operación. Eso no está bien”, criticó.
Defendió la aprobación de la Enmienda de Seguridad, cuyo objetivo es crear mecanismos legales para formalizar la cooperación entre entidades federales. "¿Cómo podemos participar en una operación simplemente aportando equipo, sin saber con exactitud cuál es su objetivo? ¿Acaso vamos a ser socios de un resultado cuyo método desconocemos?", cuestionó.
"No existe el buen criminal", afirma el ministro.
Al preguntársele si el gobierno estaba perdiendo el debate público sobre seguridad, Gleisi afirmó que la prioridad debía ser la efectividad de las acciones. "Nuestra preocupación no radica únicamente en ganar o perder el debate, sino en la efectividad. Cuando la gente ve que lo que proponemos dará resultados, eso tiende a cambiar", respondió.
En la entrevista, la ministra también criticó el discurso simplista de parte de la oposición y reafirmó la postura del gobierno contra las políticas de exterminio. “Esa idea de que ‘el único criminal bueno es el criminal muerto’: primero, no existe tal cosa como un criminal bueno. Los criminales deben ser encarcelados, deben enfrentar procesos judiciales y debe haber ocupación territorial por parte de las fuerzas de seguridad, con políticas públicas y, sobre todo, la erradicación del narcotráfico y el crimen organizado a través de sus medios financieros”, declaró.
lucha prolongada y políticas públicas
Gleisi recalcó que el éxito de cualquier política de seguridad pública depende de la ocupación territorial con presencia estatal y la prestación de servicios públicos. «La policía entró, mató, desalojó personas, pero no ocupó el territorio en términos de seguridad y políticas públicas. Tenemos la obligación de dar una respuesta más integral; no se trata solo de un debate político superficial», afirmó.
Según la ministra, el debate electoral de 2026 debe afrontarse «con valentía y propuestas concretas», y no con eslóganes punitivos. «Ya hemos sufrido otras campañas superficiales en nuestra contra y tuvimos el valor de enfrentarlas. Tanto es así que ganamos las elecciones. Tenemos que dar resultados», concluyó.


