Seis de cada diez niños brasileños viven en la pobreza.
Seis de cada diez niños en Brasil viven en la pobreza, según un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Se trata de niños, niñas y adolescentes de hasta 17 años que se encuentran en situación de pobreza económica o privados de uno o más derechos, como educación, información, agua, saneamiento, vivienda y protección contra el trabajo infantil. Según la encuesta, 18 millones de niñas y niños, o el 34,3% del total, se ven afectados por la pobreza económica, viviendo con menos de R$ 346 per cápita al mes.
Sputnik - Seis de cada diez niños en Brasil viven en la pobreza, según un estudio pionero presentado este martes (14) por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Se trata de niños, niñas y adolescentes de hasta 17 años de edad que se encuentran en situación de pobreza monetaria y/o privados de uno o más derechos, como educación, información, agua, saneamiento, vivienda y protección contra el trabajo infantil.
La investigación, basada en la Encuesta Nacional por Muestreo de Hogares (PNAD) de 2015, muestra que 18 millones de niñas y niños, o el 34,3% del total, son afectados por la pobreza monetaria, viviendo con menos de R$ 346 per cápita al mes en el área urbana y R$ 269 en el área rural.
De ellos, 6 millones, equivalentes al 11,2%, solo sufren privación de ingresos. Los otros 12 millones, o el 23,1%, además de vivir con ingresos insuficientes, ven negados uno o más derechos.
Además de estos niños, niñas y adolescentes, hay más de 14 millones de niñas y niños que no son pobres económicamente, pero que ven negados uno o más derechos. En conjunto, ambos grupos representan el 61% de la población infantil y adolescente del país.
“Para entender la pobreza es necesario ir más allá del ingreso y analizar si las niñas y los niños tienen garantizados sus derechos fundamentales”, afirma la representante de UNICEF en Brasil, Florencia Bauer, en el estudio.
Los datos analizados revelan desigualdades. El acceso a los derechos varía, entre otros factores, según el lugar de residencia de los niños, niñas y adolescentes y su raza. El porcentaje de niñas y niños en zonas rurales que no tienen garantizados sus derechos duplica al de las zonas urbanas: 87,5 % frente a 41,6 %.
Las niñas y los niños negros registran una tasa de privación del 58,3%, mientras que entre los niños y adolescentes blancos no supera el 40%. Las regiones Norte y Nordeste presentan las tasas más altas de privación de derechos, con excepción de la vivienda, donde la región Sudeste supera a la Nordeste.
