Senado aprueba penas más severas para insultos raciales en eventos deportivos y humor.
El texto aumenta la pena a entre 2 y 5 años de prisión. Además de la detención, se le prohibirá al condenado asistir a recintos deportivos y culturales durante tres años.
Agencia del Senado - El delito de insulto racial tendrá penas más severas cuando se cometa en eventos deportivos o culturales y con fines humorísticos. El Pleno del Senado aprobó este miércoles (18) un proyecto de ley con este objetivo (PL 4.566/2021), que regresa a la Cámara de Diputados.
El texto aumenta la pena a entre 2 y 5 años de prisión en los casos que especifica. Actualmente, el Código Penal estipula una pena de entre 1 y 3 años de prisión por difamación con elementos relacionados con la raza, el color, la etnia, la religión y el origen.
Originalmente, el proyecto de ley abordaba los insultos raciales en lugares públicos o privados de uso colectivo. El ponente en el Senado, Paulo Paim (PT-RS), añadió disposiciones que explicitan algunos casos de aplicación de la nueva norma. Los cambios realizados por los senadores ahora deben ser confirmados por los diputados.
La nueva pena se aplicará a los casos de difamación en el contexto de actividades deportivas, religiosas, artísticas o culturales. Además de la pena de prisión, se prohibirá al condenado asistir a recintos deportivos y culturales durante tres años.
La pena podrá aumentarse de un tercio a la mitad cuando la injuria tenga por objeto "relajación, diversión o recreo", o cuando sea cometida por funcionario público en ejercicio de sus funciones.
El proyecto de ley también prevé sanciones por difamación para quienes actúen violentamente contra manifestaciones y prácticas religiosas. En la versión de Paulo Paim, esta medida se dirigía únicamente a las religiones de origen africano. A petición del senador Carlos Viana (PL-MG), modificó el texto para abarcar todas las religiones.
Paim justificó la ampliación del proyecto argumentando que confiere "más eficacia" al texto en discusión y consolida prácticas que, según él, ya se han mostrado positivas.
Brasil y el mundo han presenciado escenas de hostilidad hacia los atletas, con menosprecios expresados mediante palabras, cánticos, gestos y el envío de objetos sugestivos. Sucesos similares también ocurren en eventos culturales, artísticos y religiosos. La prohibición de asistencia a estos eventos ha dado buenos resultados en la experiencia de algunos tribunales penales especiales, incluidos los ubicados dentro de los propios estadios.
El proyecto de ley también ordena a los jueces considerar como discriminatoria cualquier acción que cause "vergüenza, humillación, temor o exposición indebida" a la víctima, y que no se extendería a otros grupos basados en el color, la etnia, la religión o el origen.
El senador Álvaro Dias (Podemos-PR) presidió la aprobación del texto y lo consideró un "avance histórico".
El repugnante y deplorable racismo que se repite en nuestro país con insistencia injustificable debe ser combatido por todos los buenos brasileños. El Senado Federal repudia el racismo. No podemos afirmar que vivimos en una nación civilizada mientras suframos la tragedia del racismo en nuestro país.
Suscríbete a 247, con el apoyo de Pix, suscríbete a TV 247, en el canal Recortes 247 y mira: