La Corte Suprema de Brasil confirma penas más severas para crímenes contra el honor de funcionarios públicos.
La sesión plenaria confirmó el aumento de las penas por injuria, calumnia y difamación contra los titulares del Senado, de la Cámara de Diputados y del Supremo Tribunal Federal.
247 - El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil conformó una mayoría este jueves (5) para declarar constitucional la disposición del Código Penal que prevé penas más severas para los delitos contra el honor (injuria, calumnia y difamación) cuando se cometan contra agentes públicos en el ejercicio de sus funciones o contra los presidentes del Senado Federal, la Cámara de Diputados y el propio STF. La decisión se produce en un contexto de recurrentes denuncias de ministros sobre hostilidades dirigidas al Tribunal, especialmente en redes sociales. La información proviene de la columna del periodista Fausto Macedo, del periódico El Estado de São Paulo.
Mayoría del pleno confirma vigencia del artículo 141.
La demanda fue interpuesta por el Partido Progresista (PP), que cuestionó el apartado II del artículo 141 del Código Penal. Este artículo prevé un aumento de la pena en un tercio cuando se cometan delitos contra el honor en estas circunstancias. Según el partido, la norma garantizaría una protección excesiva del honor de los funcionarios públicos, en detrimento de los demás ciudadanos, contradiciendo el principio de igualdad y los fundamentos del Estado Democrático de Derecho.
El desacuerdo comenzó con el voto de Barroso.
El análisis del tema comenzó en mayo de 2025, bajo el informe del entonces ministro Luís Roberto Barroso, quien se jubiló del Supremo Tribunal Federal (STF) en octubre del mismo año. Barroso votó a favor de la inconstitucionalidad de la disposición, excepto en casos de difamación. Esta postura fue apoyada por los ministros André Mendonça, Edson Fachin y Cármen Lúcia.
Flávio Dino abrió voto disidente, pero la tesis prevaleció.
El ministro Flávio Dino abrió el voto particular en mayo, defendiendo la validez del aumento de la pena. Esta postura prevaleció finalmente con los votos de Cristiano Zanin, Alexandre de Moraes, Gilmar Mendes, Nunes Marques y Dias Toffoli, conformando la mayoría en la sentencia.
Gilmar Mendes cita ataques a instituciones.
El jueves (5), el ministro Gilmar Mendes afirmó que el debate no se centra en restringir las críticas legítimas a las instituciones, sino en los ataques al funcionamiento del Estado democrático. «El análisis de algunos acontecimientos que han afectado a la democracia brasileña revela que lo que está en juego no son críticas públicas legítimas a los poderes constituidos, sino ataques reprensibles contra las instituciones», declaró Gilmar Mendes.
Nunes Marques señala garantías contra la criminalización de la crítica.
Durante la sesión, el ministro Nunes Marques destacó que el sistema penal ya contempla garantías relevantes, como el requisito de intencionalidad específica y la posibilidad de excepción de veracidad en los delitos contra el honor. Según él, estas garantías impiden la criminalización de críticas legítimas, aunque severas, dirigidas a las autoridades públicas.
El juicio se desarrolla en un clima de tensión y con medidas de seguridad reforzadas.
La discusión en la Corte Suprema se enmarca en un contexto más amplio de denuncias sobre una escalada de ofensas, ataques personales y amenazas contra miembros de la Corte, en particular episodios registrados en redes sociales.
El año pasado, citando el hecho de que los ministros enfrentaban riesgos concretos a su seguridad física, el entonces presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Luís Roberto Barroso, autorizó la ampliación permanente de la seguridad personal para todos los miembros del tribunal.
La medida garantizó plena protección, día y noche, incluso durante los viajes, no sólo a los ministros en ejercicio sino también a los jubilados, como el propio Barroso, que abandonó la corte pero continúa protegido por el esquema de seguridad mantenido por el Supremo Tribunal Federal.


