El Supremo Tribunal Federal no es "vasallo de potencia extranjera" y resistirá al bolsonarismo, incluso con Trump, dice Celso de Mello
Juez retirado defiende independencia de la Corte en medio de especulaciones sobre influencia política de Trump para favorecer a Bolsonaro
247 - La victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses trajo nuevas esperanzas a los aliados de Jair Bolsonaro (PL), generando expectativas entre sus partidarios de que el regreso de Trump al poder podría aumentar la elegibilidad de Bolsonaro para las elecciones presidenciales de 2026. Según fuentes cercanas al expresidente entrevistadas por la periodista Mônica Bergamo, de Folha de S. Pablo, los interlocutores ven una ola de estímulo capaz de cambiar el escenario desfavorable que Bolsonaro enfrenta actualmente en Brasil, incluida la presión política sobre el Supremo Tribunal Federal (STF) y sus acciones.
En este contexto, el juez retirado del Tribunal Supremo Celso de Mello se pronunció con firmeza sobre el compromiso del Tribunal Supremo con la preservación del régimen democrático y la soberanía nacional, rechazando cualquier insinuación de que el Tribunal Supremo pudiera ceder a presiones políticas o ideológicas externas. Según el periódico, Mello declaró categóricamente: GGN:“Esta noticia ciertamente no es cierta, porque, si lo fuera, representaría una mancha estigmatizante en la historia del STF!”
El ex magistrado enfatizó que el STF, como "legítima expresión de la soberanía nacional", no está sujeto a influencias ni presiones, ni "sirve a gobiernos, individuos o grupos ideológicos". Para Mello, el Tribunal está "lejos de plegarse a los designios del poder político, económico o corporativo" y es esencialmente fiel a su misión constitucional. El magistrado retirado afirmó que "el STF, lejos de plegarse a los designios del poder político, económico o corporativo, nunca será infiel a sus serios compromisos establecidos en la Ley Fundamental de la República, ya que tiene una percepción superior de su misión inalienable de defender la supremacía del orden constitucional, defender la preservación del régimen democrático y proteger la inviolabilidad de los valores inherentes a la soberanía del Estado brasileño".
Estas declaraciones responden directamente a la expectativa generada por los partidarios de Bolsonaro de que la situación política estadounidense podría influir en las decisiones internas de la Corte.
Durante el gobierno de Joe Biden, también hubo presiones sobre el Tribunal Supremo Federal e intentos de injerencia, pero sin grandes avances. Sin embargo, con el nuevo equilibrio de poder en Estados Unidos, se especula que la situación podría cambiar, con la imposición de sanciones económicas a Brasil y posibles dificultades para funcionarios como Moraes durante sus visitas a Estados Unidos. Estas presiones, según los partidarios de Bolsonaro, también podrían facilitar la aprobación de una amnistía para el expresidente en el Congreso brasileño, eliminando así los obstáculos para su elegibilidad en 2026.
Celso de Mello reitera, sin embargo, que las acciones del STF se mantendrán firmes e independientes de cualquier influencia política externa. Para el magistrado retirado, el Supremo Tribunal Federal nunca "se doblega ante la omnipotencia del poder ni ante los deseos de quienes lo ejercen". Considera que la independencia del STF es esencial para preservar los "valores inherentes a la soberanía del Estado brasileño". En palabras de Mello, "el Supremo Tribunal Federal, expresión legítima de la soberanía nacional, no es vasallo de potencias extranjeras ni un instrumento servil de reivindicaciones cuestionables, especialmente cuando se basan en presiones (o amenazas sutiles) que contradicen el espíritu democrático que rige el Estado de derecho en nuestro país".
Con esta postura, Celso de Mello reafirma el papel del Supremo Tribunal Federal (STF) como institución que, por encima de presiones ideológicas e intereses políticos, se mantiene fiel a los principios constitucionales y a su compromiso con el Estado democrático de derecho. Las declaraciones del exmagistrado reflejan una postura de resistencia a las especulaciones sobre el poder de las influencias externas sobre el sistema judicial brasileño, lo que sugiere que la integridad e independencia del Tribunal se mantienen inquebrantables, incluso ante posibles nuevos acontecimientos internacionales que puedan intentar influir en el futuro político del país.


