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Tebet insta al Congreso a aprobar el cambio para asegurar la asignación presupuestaria de R$ 32 mil millones.

El ministro explicó a los legisladores que ese monto representa alrededor del 58% de todo el presupuesto discrecional que tendrá el Poder Ejecutivo el próximo año.

Simone Tebet (Foto: Edilson Rodrigues/Agencia del Senado)

Marcos Mortari, infomoney - La ministra de Planificación y Presupuesto, Simone Tebet (MDB), defendió este miércoles (30) que el Congreso Nacional apruebe el mensaje modificatorio enviado por el gobierno federal al Proyecto de Ley de Directrices Presupuestarias (PLDO) para 2024 para garantizar un margen de maniobra fiscal adicional de alrededor de R$ 32 mil millones en la elaboración del Proyecto de Ley de Presupuesto Anual (PLOA), que será enviado mañana al parlamento.

El instrumento pasó a discutirse como una especie de "plan B" para el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) después de que la Cámara de Diputados anulara una enmienda aprobada por el Senado Federal al proyecto de ley complementario del nuevo marco fiscal (PLP 93/2023), que garantizaría una elaboración más cómoda del presupuesto del próximo año.

La disposición eliminada del texto que pasó a aprobación presidencial establecía que la PLOA (Proyecto de Ley de Presupuesto) y la LOA (Ley Anual de Presupuesto) podían considerar la diferencia estimada de inflación calculada entre el período julio-diciembre del ejercicio fiscal anterior al de la ley de presupuesto y la calculada en doce meses al cierre del ejercicio fiscal, utilizada para incrementar el límite autorizado al Poder Ejecutivo mediante créditos complementarios, para incluir programas de gasto primario cuya ejecución esté condicionada a la aprobación por el Congreso Nacional del proyecto de crédito adicional.

En la práctica, la medida permitiría al Poder Ejecutivo presentar al Parlamento el Proyecto de Ley de Presupuesto 2024 considerando ya las estimaciones de inflación acumulada hasta fin de año como parámetro para definir el volumen total de recursos disponibles para gastos en el próximo ejercicio fiscal. De lo contrario, sería necesario enviar un texto más conciso y ajustarlo posteriormente cuando se verifique el índice de precios acumulado del año para su cálculo.

Para este año, el equipo económico del gobierno estima que habrá una diferencia de R$ 32 mil millones, según cálculos conservadores, que debería superarse con respecto a la primera versión del presupuesto si el cambio no fuera aceptado por los diputados y senadores. Sin embargo, con la presentación del mensaje modificatorio a la Ley de Directrices Presupuestarias (LDO) ante la Comisión Mixta de Presupuesto (CMO), el gobierno estaría autorizado a utilizar el mecanismo incluso sin la debida deliberación de la comisión.

“Al evaluar el IPCA (índice de inflación brasileño) y proyectar el gasto condicional hasta el 31 de diciembre, parece que 32 mil millones de reales no son nada en un presupuesto que supera los 5 billones de reales. Sin embargo, el gasto discrecional ni siquiera llega a los 200 mil millones de reales”, explicó Tebet.

Según ella, el PLOA (Proyecto de Ley de Presupuesto) contará con aproximadamente R$ 55 mil millones en gastos discrecionales, excluyendo los niveles mínimos de gasto en Salud y Educación, las inversiones y las enmiendas parlamentarias obligatorias. Por lo tanto, los R$ 32 mil millones que se liberarían con este instrumento representarían aproximadamente el 58% del volumen de recursos de libre disposición del gobierno federal.

“Consideren con cuidado aprobar la posibilidad en esta Ley de Directrices Presupuestarias (LDO) de que este año ya podamos proyectar gastos, y solo los ejecutaremos si al final del año se confirman las proyecciones del mercado, de Focus, del Banco Central y del propio Ministerio de Hacienda”, sugirió el ministro.

En su conversación con los congresistas, Tebet afirmó que la imposibilidad de utilizar el instrumento requeriría una "reorganización presupuestaria muy compleja" para su ministerio. "Estamos hablando de una enmienda que impacta la vida de millones de brasileños. Hablamos de cuestiones presupuestarias, de políticas públicas, porque, con un presupuesto tan ajustado y rígido, sobran R$ 55 mil millones en gastos discrecionales", argumentó.

Durante la audiencia pública, Tebet explicó que el cálculo para la aplicación de la nueva norma del marco fiscal para el próximo ejercicio fiscal partió de la cifra de R$ 1,964 billones liberada con la Enmienda de Transición. Considerando la inflación acumulada hasta mediados de año (3,16%), se contaba con un margen fiscal de R$ 62 mil millones.

El ministerio estimó un aumento de ingresos del 2,43%, que, al aplicarse la regla de ajuste del 70% prevista en el nuevo reglamento, garantizaría la liberación de R$ 34 mil millones adicionales en espacio fiscal.

Con la aplicación anticipada del mecanismo de previsión de inflación (que generaría un diferencial de inflación cercano al 1,64%), se garantizaría un aumento total de R$ 129 mil millones en el Presupuesto. Este monto se destinaría principalmente a gastos relacionados con la Seguridad Social, el BPC (Pago Continuo de Beneficios), el bono salarial, el seguro de desempleo, el personal, las cargas sociales, las enmiendas parlamentarias y el cumplimiento de los mínimos constitucionales en materia de Educación y, especialmente, Salud.

"Dentro de esos R$ 129 mil millones de margen que abrimos en el marco, no hay ninguno para gastos discrecionales. Eso deja R$ 9 mil millones para gastos discrecionales, si incluyo los R$ 32 mil millones", señaló el ministro.