INICIO > Brasil

Temer cambia de opinión y podría provocar un fiasco en la cumbre del G20.

Tras cometer errores en Noruega y Rusia, Michel Temer cambió de postura y decidió asistir al G20; sin embargo, no es una figura bienvenida en la reunión de líderes mundiales, y pocos líderes internacionales estarán dispuestos a reunirse con alguien acusado formalmente de corrupción pasiva.

Temer (Foto: Gisele Federicce)

Por Lisandra Paraguassu

BRASILIA (Reuters) El presidente Michel Temer ha decidido asistir a la Cumbre del G20, una reunión de las economías más grandes del mundo, en Hamburgo, Alemania, a finales de esta semana, después de anunciar el miércoles pasado que no viajaría.

El cambio de parecer del presidente se debió a un intento de demostrar que el gobierno no está paralizado por los cargos presentados contra Temer por el Fiscal General de la República, Rodrigo Janot; el presidente fue acusado ante el Supremo Tribunal Federal por corrupción pasiva.

Algunos asesores del palacio ya habían argumentado que Temer no debía faltar a la cumbre para no dar la impresión de que el país carecía de liderazgo, sino que había sido derrotado. Sin embargo, las críticas a la decisión de Temer de no asistir, sumadas al hecho de que la reforma laboral se pospuso hasta la semana siguiente, hicieron que el presidente cambiara de opinión.

Temer tiene previsto viajar el día 6 y participar en la Cumbre de Jefes de Estado de dos días, los días 7 y 8. Un almuerzo con la canciller alemana Angela Merkel, previsto para el día 6, ya había sido cancelado.

A finales de la semana pasada, el Palacio de Planalto había anunciado que Temer estaría ausente de la reunión, el primer presidente en hacerlo desde 2010, cuando Luiz Inácio Lula da Silva no asistió a una de las dos reuniones del grupo que tuvieron lugar ese año.

La justificación fueron las votaciones en el Congreso esta semana, cuando el gobierno pretendía que la reforma laboral fuera aprobada en el pleno del Senado. Hace dos semanas, durante el viaje del presidente a Rusia y Noruega, el gobierno sufrió una derrota en la votación sobre la reforma en la Comisión de Asuntos Sociales.

Pero, más que la reforma en sí, fuentes del Palacio Presidencial afirman que la decisión de retirarse estuvo influenciada por la necesidad del gobierno de organizarse para derrotar en la Cámara de Diputados los cargos presentados contra el presidente por el Fiscal General de la República, Rodrigo Janot.

A pesar de la supuesta amplia base del gobierno en el Congreso, todavía no existe un margen de votos seguro a su favor en el Comité de Constitución y Justicia, la primera etapa del proceso en la Cámara de Diputados.

(Reporte de Lisandra Paraguassu)